El PP de la propaganda y la improvisación
Han pasado dos años desde que el PP asumió el gobierno de Alcobendas, y a estas alturas la conclusión es clara: no hay proyecto de ciudad, ni rumbo, ni modelo. Solo hay propaganda, muchas fotos y una peligrosa improvisación que está afectando directamente a la vida de nuestros vecinos y vecinas.

La alcaldesa ha demostrado una habilidad indiscutible para las redes sociales, pero nula capacidad para gobernar con seriedad. Cada semana ofrece una nueva foto acompañada de una promesa vacía o de una medida improvisada que termina perjudicando a la ciudad. Mientras tanto, los problemas que de verdad preocupan a los vecinos y vecinas siguen sin respuesta. Lo único constante es un patrón que se repite: decisiones sin rumbo, anuncios que no se cumplen y un Ayuntamiento que siempre llega tarde y mal, cuando el daño ya está hecho.
Un ejemplo claro de esta gestión sin rumbo ni previsión es la aprobación de más de 300 nuevas viviendas en el Distrito Urbanizaciones, sin ningún estudio serio sobre el impacto que supondrá para la zona. ¿Qué ocurrirá con un tráfico ya colapsado cuando se sumen cientos de vehículos más? ¿Estarán estas nuevas familias atendidas por servicios públicos suficientes, o se encontrarán con centros de salud desbordados, colegios sin plazas y una red de transporte público insuficiente? La decisión se ha tomado como tantas otras: de espaldas a los vecinos y sin evaluar sus consecuencias reales.
Por si fuera poco, a este crecimiento descontrolado se suma la futura conexión con Valdebebas, una obra que incrementará aún más el tráfico en una zona ya saturada. En lugar de anticiparse, el PP opta por dejar que los problemas estallen, confiando en que una foto o una nota de prensa tapen el malestar de los vecinos y vecinas. Pero la realidad no se maquilla: los atascos aumentan, los servicios no llegan, y los vecinos y vecinas pagan el precio de un gobierno que no gobierna, solo improvisa.
No se trata de ideología, sino de responsabilidad. Actúan como si los vecinos y vecinas del Distrito Urbanizaciones fueran un voto asegurado, hagan lo que hagan, y por eso ignoran sus necesidades reales. Pero la realidad es otra: la falta de planificación, la saturación creciente y el abandono de los servicios públicos están deteriorando la calidad de vida de quienes viven allí. No se puede gobernar dando la espalda a un distrito entero, confiando en que el respaldo electoral lo justifique todo.
Ángel S. Sanguino/ Portavoz Grupo Municipal Socialista de Alcobendas