El calor pone a prueba tu coche: estas son las averías más habituales
El verano es sinónimo de vacaciones, pero también de un aumento de las averías en carretera. Las altas temperaturas, los desplazamientos largos y los vehículos cargados al máximo ponen a prueba el estado del coche, especialmente si no se ha realizado una revisión previa.
Los especialistas recomiendan dedicar unos minutos a comprobar los principales elementos del vehículo antes de iniciar un viaje. Un sencillo mantenimiento puede evitar averías, retrasos e incluso situaciones de peligro.
Averías más frecuentes
- El aire acondicionado, el gran protagonista
Cuando el termómetro supera los 35 grados, el sistema de climatización trabaja al máximo. Si tarda en enfriar, desprende malos olores o pierde potencia, es aconsejable revisar el nivel de gas refrigerante y cambiar el filtro del habitáculo si es necesario.
- Neumáticos bajo presión
El asfalto alcanza temperaturas muy elevadas durante el verano y unos neumáticos con una presión incorrecta o con poco dibujo aumentan el riesgo de reventón. Antes de salir conviene comprobar la presión en frío y revisar que la profundidad del dibujo sea la adecuada.
- La batería también sufre con el calor
Aunque muchas averías de batería se asocian al invierno, las altas temperaturas también reducen su vida útil. Si tiene varios años o el coche arranca con dificultad, es recomendable revisar su estado antes de emprender un viaje largo.
- Refrigerante y sistema de refrigeración
El motor necesita mantener una temperatura estable para funcionar correctamente. Un nivel bajo de líquido refrigerante, una fuga o un fallo en el sistema de refrigeración pueden provocar un sobrecalentamiento y dejar el vehículo inmovilizado.
- Aceite y frenos
El aceite lubrica el motor y ayuda a disipar parte del calor generado durante la conducción. Revisar su nivel antes de salir es una operación sencilla que puede evitar averías importantes. También es recomendable comprobar el estado de las pastillas y discos de freno, especialmente si el viaje incluye puertos de montaña o largos descensos.
Una revisión que puede ahorrar muchos problemas
Los talleres recuerdan que una revisión preventiva antes de las vacaciones suele ser mucho más económica que reparar una avería en plena carretera. Además de estos cinco elementos, también aconsejan comprobar el funcionamiento de todas las luces, el limpiaparabrisas, el nivel del líquido lavaparabrisas y llevar siempre la documentación del vehículo en regla.
Dedicar unos minutos al mantenimiento del coche antes de iniciar las vacaciones puede marcar la diferencia entre disfrutar del viaje o quedarse detenido en el arcén esperando la asistencia.