El antiguo vertedero de Alcobendas se convertirá en un gran parque forestal de 180.000 m²
Con zonas de juegos, huertos urbanos, miradores y más de 2.900 árboles, la transformación de este espacio concluirá en 2026.
LMN
El Ayuntamiento de Alcobendas ha iniciado en mayo la transformación urbanística y ecológica del el antiguo vertedero del Distrito Norte del municipio con el objetivo de convertirlo en un gran parque forestal para el uso y disfrute de toda la ciudadanía.
Con una superficie de 180.000 metros cuadrados, este nuevo pulmón verde esta situado en la zona de Fuente Lucha y integrará zonas de juego, huertos urbanos, espacios para el ocio intergeneracional y un mirador natural con vistas privilegiadas a los grandes espacios protegidos de la Comunidad de Madrid.
Las obras han sido adjudicadas a la UTE Constructora San José – El Ejidillo Viveros Integrales por 9,5 millones de euros, de los cuales 3,6 millones proceden de fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), con el respaldo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. La previsión anunciada es que las obras tengan una duración de ocho meses.
Un parque para todas las edades
Una de las principales novedades será la creación de una gran zona de juegos infantiles inclusiva, diseñada con una estructura de madera que simula un organismo vivo, toboganes que salvarán el desnivel del terreno y una lámina de agua. Esta área incluirá también elementos destinados a personas mayores, fomentando la interacción entre generaciones. El acceso al parque estará facilitado por dos nuevas entradas desde el barrio de Fuente Lucha, y frente a la calle Suerte se ubicará esta gran área lúdica.
Además, se habilitará una nueva zona de huertos urbanos, la quinta en la ciudad, con el objetivo de promover la agricultura ecológica y la participación vecinal.
Renaturalización y biodiversidad
Uno de los pilares del proyecto es la renaturalización del terreno para mitigar el impacto ambiental del antiguo vertedero. Se plantarán 2.936 árboles y 86.534 arbustos, configurando nueve tipos de ecosistemas que favorezcan la biodiversidad y la conectividad ecológica. Entre las especies destacan encinas, pinos, alcornoques, olmos, jaras, tomillo, lavanda y otras variedades autóctonas. También se crearán zonas húmedas con vegetación de ribera como sauces, chopos y álamos.
Además, este gran espacio funcionará como corredor verde y sumidero de carbono, reforzando su valor como zona de alto interés ecológico. Estará conectado visualmente y ambientalmente con enclaves como Valdelatas, El Pardo, la Cuenca Alta del Manzanares y el Parque Nacional de Guadarrama.
Refugio para la fauna local
El parque incorporará elementos específicos para fomentar la fauna local: hoteles para insectos, cajas nido, perchas para aves, refugios para pequeños mamíferos e incluso estructuras pensadas para búhos y lechuzas. En este sentido, el vallado perimetral será permeable para facilitar el paso de la fauna silvestre.