Cuatro años del llamado “DNI para perros y gatos”: qué se aplica hoy y qué sigue pendiente
Se cumplen cuatro años desde la entrada en vigor de la normativa estatal que anunciaba la creación de un DNI para perros y gatos, una medida incluida en la reforma legal sobre la protección de los animales de compañía. Sin embargo, a día de hoy, su aplicación práctica sigue generando dudas entre los propietarios.
LMN
En enero de 2022 entró en vigor en España la reforma legal que reconocía a los animales como seres vivos dotados de sensibilidad y que abría la puerta a la creación de un documento identificativo único para mascotas, popularmente conocido como el DNI para perros y gatos.
Cuatro años después, ese DNI no se ha implantado como documento físico o digital independiente, aunque sí se han consolidado varios de los pilares que la ley contemplaba. En la práctica, la identificación de los animales de compañía sigue realizándose a través del microchip obligatorio, que actúa como sistema principal de registro y vinculación con el propietario.
La normativa sí ha reforzado la obligación de inscripción en los registros autonómicos, así como el control de datos básicos del animal, su historial veterinario y la responsabilidad legal del dueño. No obstante, el desarrollo reglamentario de un registro estatal unificado o un carné único válido en todo el país continúa pendiente.
Desde el sector veterinario se recuerda que, aunque el término “DNI animal” se popularizó rápidamente, la ley nunca estableció un documento inmediato, sino un proceso progresivo de unificación de datos que depende de desarrollos posteriores y de la coordinación entre comunidades autónomas.
Qué es obligatorio hoy
A día de hoy, los propietarios deben cumplir con:
• Microchip obligatorio para perros, gatos y hurones.
• Inscripción del animal en el registro autonómico correspondiente.
• Cartilla sanitaria actualizada y vacunación obligatoria según la especie.
En definitiva, el llamado DNI para mascotas sigue siendo más un concepto legal y administrativo que una realidad tangible para los dueños, mientras el microchip continúa siendo el verdadero “documento de identidad” de perros y gatos en España.