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Pautas para prevenir accidentes de los menores en las piscinas

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Los accidentes de menores en las piscinas son una preocupación creciente durante la temporada estival que exige medidas de prevención y vigilancia constante.

Con la llegada del verano y el aumento de actividad en zonas de baño, es fundamental prevenir accidentes de los menores en las piscinas.

La Comunidad de Madrid ha reiterado la necesidad de extremar las precauciones y vigilar a los menores para evitar incidentes tanto en instalaciones privadas como en espacios públicos. El Gobierno regional supervisa las condiciones higiénico-sanitarias de las instalaciones acuáticas censadas por la Administración autonómica, reforzando así la seguridad.

Entre las recomendaciones más destacadas de la Consejería de Sanidad se encuentra evitar juegos con empujones, saltos y carreras cerca del vaso, así como elegir piscinas con tamaño y profundidad apropiadas según la edad. También se subraya que la primera medida preventiva ante ahogamientos es evitar bañarse en solitario si no se domina la técnica de natación.

Ante cualquier emergencia, es indispensable llamar al 112 y contactar con el Servicio de Urgencia Médica (SUMMA 112), cuyos profesionales pueden ofrecer pautas inmediatas mientras se movilizan los recursos asistenciales. En 2024 se realizaron 37 intervenciones por episodios de ahogamiento, 11 menos que en el año anterior, tanto en piscinas como en espacios naturales.

La Comunidad hace especial hincapié en la vigilancia constante de los menores: bastan solo 10 centímetros de profundidad y 30 segundos para poner en peligro una vida. Por ello, deben estar acompañados en todo momento por un adulto, incluso si hay socorrista en la instalación.

El uso de dispositivos de flotación también requiere atención: deben ser homologados, adecuados a la edad y talla del niño, y utilizarse siempre bajo supervisión. Estos objetos pueden crear una falsa sensación de seguridad que conlleve riesgos.

Otros consejos clave

  • No tirarse de cabeza en zonas con fondo desconocido, para evitar lesiones graves como las medulares.
  • Supervisión reforzada en áreas naturales.
  • Evitar entradas bruscas al agua, respetar la digestión, y no caminar descalzo por zonas húmedas.
  • No bañarse tras ejercicio intenso, consumo de alcohol o larga exposición solar. Usar siempre protector solar y mantenerse hidratado.
  • Las personas con infecciones dérmicas o síntomas como diarrea deben abstenerse de acceder a las zonas de baño por riesgo de contagio.