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Calzado Barefoot y Fascitis Plantar en Verano: Caminando hacia el alivio

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El verano es una estación para disfrutar del aire libre, pero aquellos que sufren de fascitis plantar puede ser una auténtica pesadilla.

En los últimos años, el calzado barefoot ha ganado popularidad como un arma para mejorar la salud del pie y reducir el riesgo de sufrir fascitis plantar.

La fascitis plantar es una patología que afecta a la fascia plantar, una banda gruesa de tejido conjuntivo que soporta el arco del pie. El dolor se produce principalmente debido a la inflamación o engrosamiento de este tejido siendo la causa multifactorial. Los síntomas son dolor agudo y punzante en el talón, especialmente al levantarse por la mañana o después de periodos de descanso.

El calzado barefoot está diseñado para simular la experiencia de andar descalzo. Estos zapatos tienen suelas delgadas y flexibles que permiten un mayor rango de movimiento natural del pie, sin el soporte artificial del calzado convencional. La filosofía detrás del calzado barefoot es que el pie humano, a lo largo de la evolución, está diseñado para funcionar de manera óptima sin las restricciones impuestas por el calzado moderno.

  1. Fortalecimiento Muscular: El uso del calzado barefoot promueve el fortalecimiento de los músculos intrínsecos del pie. Al permitir que el pie se mueva de manera más natural, los músculos que soportan el arco del pie se activan y fortalecen, lo que puede ayudar a reducir la tensión en la fascia plantar. Durante el verano, cuando las actividades al aire libre aumentan, este fortalecimiento puede proporcionar un alivio significativo del dolor.
  2. Mejora la Biomecánica: El calzado barefoot fomenta una marcha más natural, por lo que mejora la absorción de las fuerzas reactivas del pie contra el suelo. Esto reduce el impacto en la fascia plantar y distribuye la carga de manera más eficiente a lo largo del pie. El calzado barefoot mejora la sensibilidad de los pies al permitir una mayor interacción con el suelo. Esto se traduce en una mejor postura y coordinación, reduciendo el riesgo de lesiones y aliviando la presión sobre la fascia plantar.

En conclusión, el calzado barefoot puede ser una herramienta para combatir el dolor de la fascitis plantar. Sin embargo, es esencial abordar esta transición para una adaptación gradual y consultar con profesional de la salud para asegurarse de que el calzado barefoot sea adecuado en cada caso específico. Caminar hacia el alivio y el bienestar es posible, brindando a los pies el cuidado y la libertad que merecen.

Sergio Recuero – Fisioterapeuta Clínica Improve