‘Bridget Jones: Loca por él’. Vuelve Renée Zellweger y sus problemas de pareja
Cuarta entrega inspirada en las novelas de Helen Fielding. Bridget Jones ha vuelto, y esta vez, con más pundonor y el mismo caos.
BettyGS
En ‘Bridget Jones: Loca por él’ la querida protagonista de la novela y películas interpretada por Renée Zellweger se enfrenta a la vida a los cincuenta y tantos, lidiando con la maternidad, el duelo y, por supuesto, las citas en la era digital.
Es una comedia romántica que, aunque sigue fórmulas conocidas, ofrece una perspectiva fresca y actualizada de un personaje entrañable. Para aquellos que disfrutan del género, es una adición valiosa y para los que no, al menos es una excusa para reír y reflexionar sobre las ironías de la vida moderna.
Además de saber meter algún que otro guión a los filmes anteriores el director, Michael Morris, ha sabido capturar la esencia de Bridget, presentándola como una mujer que, a pesar de las tragedias y lo que ha tardado en encontrase a sí misma y a su(s) media naranja, mantiene su optimismo y torpeza característica. La película también aborda temas relevantes como las presiones sociales sobre las mujeres maduras y la búsqueda de identidad en una etapa casi crepuscular de la vida.
Sinopsis
Bridget está sola después de enviudar hace cuatro años, cuando Mark murió durante una misión humanitaria en Sudán. Es la madre de Billy, de nueve años, y de Mabel, de cuatro, y se encuentra en una especie de limbo emocional mientras cuida a los niños con la ayuda de sus mejores amigos y de un antiguo amante, Daniel Cleaver (Hugh Grant).
Presionada por su familia urbana, compuesta por Shazzer, Jude y Tom, su compañera de trabajo, Miranda, su madre y su ginecóloga, la Dra. Rawlings (la oscarizada Emma Thompson), se siente obligada a interesarse por la vida y el amor. Trabaja de nuevo e incluso prueba con una App de citas, a través de la cual conoce a un soñador más joven que ella (Leo Woodall, la serie “The White Lotus”). Mujer trabajadora, ama de casa, madre y enamorada (a medias), Bridget se enfrenta al enjuiciamiento de las madres perfectas en el colegio, se preocupa por Billy, que no acaba de acostumbrarse a no tener un padre, y mantiene una extraña relación con el muy racional profesor de Ciencias de su hijo (Chiwetel Ejiofor, nominado a un Oscar).