Vuelve al foco judicial al colegio Highlands por el ex-capellán investigado por abusos
El Colegio Highlands afronta nuevas declaraciones en la causa abierta contra el sacerdote Marcelino de Andrés, apartado del centro desde marzo, al decidir la jueza retomar el proceso el 19 de septiembre
La causa contra el excapellán del Colegio Highlands School de El Encinar, investigado por presuntos abusos sexuales a varias alumnas, será retomada el próximo 19 de septiembre por el Juzgado de Instrucción número 7 de Madrid. El sacerdote Marcelino de Andrés, detenido el pasado 7 de marzo, permanece en libertad provisional con la prohibición de acercarse al centro ni a las menores implicadas.
El colegio, vinculado a la congregación de los Legionarios de Cristo, apartó al religioso de sus funciones tras conocerse las primeras denuncias. Durante una exploración judicial, una de las niñas relató que había alertado a sus profesoras de que el sacerdote le tocaba sus partes íntimas, sin que estas reaccionaran.
Las declaraciones se producirán después de que las menores y sus padres ratificaran sus testimonios ante la Policía Nacional antes del verano.
Según el sumario, los hechos habrían ocurrido en un punto ciego del centro educativo, donde no hay cámaras de seguridad. Las niñas describieron que el padre Marcelino las llevaba a “sitios secretos” y les introducía la mano por debajo de la ropa interior. La investigación policial fue iniciada por la Unidad de Familia y Mujer tras la denuncia de uno de los progenitores, por hechos ocurridos entre abril de 2024 y marzo de 2025.
El entonces director del Colegio Highlands, también sacerdote de los Legionarios, asumió ante las familias la responsabilidad de haber mantenido al excapellán en el cargo. En el sumario consta que una madre de antiguos alumnos ya había trasladado su preocupación por el pasado del cura, vinculado al fundador de la congregación, Marcial Maciel, acusado formalmente de abusos sexuales desde finales de los años noventa.
Compromiso de la nueva dirección del centro
El caso ha generado una profunda inquietud en la comunidad educativa y en el entorno del colegio, que ha emitido comunicados reafirmando su compromiso con la investigación y la protección de los menores.
La actual dirección ha impulsado talleres de prevención y protocolos internos para reforzar la seguridad, mientras se espera que la instrucción judicial avance con las nuevas declaraciones previstas