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Valgrande se enfrenta a un nuevo bloqueo que podría retrasar las 8.600 viviendas en Alcobendas hasta una década más

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Cuando desde el Ayuntamiento de Alcobendas se daba prácticamente por encarrilado el desarrollo urbanístico de Valgrande tras la aprobación del nuevo planeamiento, la realidad vuelve a demostrar que el proyecto más ambicioso de la ciudad sigue lejos de convertirse en una realidad.

A día de hoy, el desarrollo no puede continuar su tramitación porque todavía faltan informes sectoriales imprescindibles para completar el procedimiento. Sin embargo, a este obstáculo se suma ahora un nuevo problema que amenaza con retrasar aún más un proyecto que acumula más de dos décadas de tramitación.

Según ha trascendido, varios propietarios del ámbito, entre ellos el promotor Leonardo Sánchez-Ferreiro, no respaldaron recientemente el proyecto de urbanización durante una reunión de la Junta de Compensación. Junto a él, otros tres propietarios tampoco acudieron al encuentro, una circunstancia que complica notablemente la aprobación definitiva de un documento considerado clave para el futuro del desarrollo.

La situación tiene especial relevancia porque el proyecto de urbanización requiere la unanimidad de los propietarios para poder seguir avanzando. Todo apunta a que Sánchez-Ferreiro mantiene importantes discrepancias con el planteamiento actual del sector y no estaría dispuesto a firmar el documento en las condiciones actuales.

El origen del conflicto se encuentra, entre otras cuestiones, en la distribución de las viviendas previstas. El promotor defiende recuperar una mayor proporción de vivienda libre, mientras que el planeamiento aprobado durante el anterior mandato municipal, con PSOE y Ciudadanos al frente del Ayuntamiento, incrementó de forma significativa el porcentaje de viviendas con algún tipo de protección pública.

La consecuencia de este desacuerdo podría ser mucho más importante de lo que parece. Si no se alcanza un acuerdo entre los propietarios y la tramitación vuelve a encallarse, Valgrande podría acumular nuevos retrasos de hasta dos años. Un escenario que volvería a alejar la llegada de las primeras viviendas.

De hecho, si los plazos actuales ya situaban la entrega de las primeras promociones en un horizonte de entre seis y ocho años, una nueva paralización podría llevar esa previsión hasta los diez o incluso doce años.

Todo ello contrasta con los mensajes de optimismo trasladados durante los últimos meses desde el Ayuntamiento de Alcobendas, donde se ha insistido en varias ocasiones en que el desarrollo estaba prácticamente desbloqueado y avanzaba de forma decidida hacia su ejecución.

La realidad, sin embargo, es que Valgrande continúa enfrentándose a importantes obstáculos administrativos y ahora también a discrepancias entre propietarios que amenazan con volver a retrasar uno de los proyectos urbanísticos más esperados de la Comunidad de Madrid.