Economía y empresas

Una IA escuchará al paciente en la consulta del centro de salud en Madrid y ayudará con el informe clínico

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Se irá introduciendo de manera progresiva y se estudia incluir la automatización de las bajas y recetas.

Los centros de salud de la Comunidad de Madrid planean introducir la inteligencia artificial (IA) en las consultas para reducir la carga burocrática de los profesionales. La medida empleará una herramienta para transcribir en tiempo real la conversación entre los facultativos de medicina y los pacientes para generar por IA los informes médicos con el diagnóstico, sintomatología y tratamiento. Por otro lado, se estudiará si el sistema puede incluir procesos para automatizar tareas como realizar las recetas de medicamentos, tramitar las bajas laborales o asignar consulta con el especialista. La aplicación de esta tecnología busca liberar a médicos y enfermeros del papeleo para dedicar más tiempo a la atención de los pacientes.

El proyecto consistirá en extender el sistema introducido en fase piloto para generar informes médicos a través de un servicio de transcripción de voz a texto. Ahora esta herramienta se irá instalando de forma progresiva en los 266 centros de salud y 163 consultorios de la región, aplicando la IA en las consultas presenciales para generar los informes y para automatizar tareas, siempre bajo la supervisión de los profesionales de la salud. La idea se ha diseñado de manera conjunta entre los técnicos de la Consejería de Digitalización y Sanidad para «reducir el tiempo que dedican a introducir información manualmente en la Historia Clínica Electrónica para ganarlo en la prestación de una atención de mayor calidad».

La información utilizada en Atención Primaria para generar los informes no se conservará, ya que «el audio no quedará almacenado para preservar la privacidad de los ciudadanos», aclaran desde Digitalización. Asimismo, «la IA no accederá a ningún dato clínico y el documento contendrá solo lo necesario para rellenar la ficha en el sistema». El contrato para el desarrollo del proyecto se prevé adjudicar en verano de este año, donde también se contempla incluir la automatización de procesos como las derivaciones de pacientes, la tramitación de bajas laborales o las recetas de medicamentos, aunque esto aún deberá concretarse con la empresa adjudicataria.

Por medio de la colocación de micrófonos de alta sensibilidad en las consultas se recogerán las conversaciones entre el facultativo y el paciente. Mientras, el programa de inteligencia artificial irá transcribiendo en tiempo real el diálogo para generar un informe estructurado, con la información que el facultativo requiera, donde podrá figurar el motivo de la consulta, los síntomas descritos, el posible diagnóstico o el tratamiento. La herramienta deberá habilitar «medidas para evitar la inclusión de información que por su naturaleza no deba ser recogida». En el diseño, se deberá asegurar que la transcripción utiliza un lenguaje natural y entendible, además de aplicar la terminología clínica.

Durante la implementación del proyecto se deberá integrar el modelo de IA con el sistema de historia clínica para poder actualizar la información, tras comprobar el profesional que los datos son correctos. Desde el Gobierno regional calculan que esta «solución puede reducir hasta en un 70% las labores más administrativas de los trabajadores, como puedan ser rellenar campos en formularios, redactar informes o elaborar documentación». Para poder usar este método se deberá obtener el consentimiento verbal del paciente y colocar cartelería informativa en las consultas donde se vaya a utilizar. Por el momento aún no se conoce los centros sanitarios donde se aplicará esta tecnología.

La materialización de esta medida tendrá una inversión de 1.814.947,97 euros, a cargo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. La adjudicación del contrato a la empresa elegida tendrá una duración de 12 meses. En ese plazo deberá desarrollarse la herramienta de IA e integrarla en el sistema asistencial. En estos meses, se irá recabando información y reconfigurando el funcionamiento de esta tecnología para comprobar si se adapta a las necesidades de Atención Primaria.