Cultura y entretenimiento

‘The Crow’ (El cuervo), el ‘remake’ de un filme maldito

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La literatura gótica nos ha enseñado que no puede competirse con el recuerdo de los espectros. Por eso, El cuervo juega con desventaja respecto a la primera adaptación del cómic de James O’Barr, estrenada hace tres décadas y marcada por la muerte durante el rodaje de su protagonista, Brandon Lee.

Es evidente que la versión de El cuervo que estrena Rupert Sanders no alcanzará el mismo culto, pero la mitomanía no debería impedirnos apreciar las modestas gracias de la película, que diseña el regreso de entre los muertos de Eric Draven para liquidar a los malhechores que asesinaron a él y a su amada.

Antes de escenificar los inevitables baños de sangre, algunos de ellos tan espectaculares como el que tiene lugar en un teatro de ópera donde el protagonista llega armado con una catana, Sanders se explaya filmando el romance naciente entre su pareja de estrellas heterodoxas y magnéticas, un Bill Skarsgård tatuado de pies a cabeza y la cantante británica FKA Twigs.

Thriller sobrenatural de superhéroes y nueva versión de la película de 1994 The Crow que protagonizó el malogrado Brandon Lee, basada en la novela gráfica homónima de James O’Barr. La vida de Eric Draven (Bill Skarsgård) transcurre al lado de Shelly Webster (FKA Twigs), su pareja y su alma gemela de la que está perdidamente enamorado. Pero cuando Eric es testigo de su brutal asesinato, presenciando cómo unos desconocidos la asesinan a ella y también a él, todo dará un vuelco dramático e inesperado.  

En un limbo entre la vida y la muerte, Eric regresa de entre los muertos. Ahora tiene un objetivo: cobrarse su sangrienta venganza, porque no va a descansar hasta vengar el asesinato de Shelly. Imbuido de poderes sobrenaturales, Eric puede resistir disparos, ráfagas de escopeta y puñaladas. El antihéroe emprende así un oscuro camino de violencia brutal para vengar la muerte de Shelly a manos de sus misteriosos asesinos. Y cuando los encuentre, va a matar a todos y cada uno de ellos. No es ira lo que siente, es amor, un amor inmortal.