“Son parte de nuestra ciudad”. Vecinos de Alcobendas y Sanse defienden el papel de los gatos callejeros
Los gatos callejeros siguen generando debate en Alcobendas y San Sebastián de los Reyes. Mientras algunos vecinos muestran preocupación por la presencia de colonias felinas en determinadas zonas del municipio, otros residentes han querido poner en valor el trabajo que realizan las personas encargadas de cuidar de estos animales y los beneficios que, aseguran, aportan tanto a nivel social como urbano.

A través de varios testimonios recogidos por Colonia Felina, vecinos de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes destacan la labor diaria de alimentadoras y voluntarios que se ocupan de alimentar a los gatos, desparasitarlos, vigilar su estado de salud y colaborar en las campañas de esterilización para evitar la reproducción descontrolada.
Muchos de ellos recuerdan además que estas personas asumen estos gastos “de su bolsillo” y mantienen una atención constante durante todo el año. También señalan que, en muchas ocasiones, las personas que cuidan de las colonias retiran basura y residuos acumulados en las zonas donde viven estos animales.
Entre los testimonios recogidos aparece el de Aurora, que explica cómo la relación con estos animales ha tenido un efecto positivo en su entorno familiar. “Mi madre padece depresión y ha mejorado cuando baja con una de estas alimentadoras. Incluso ha establecido confianza con los michis y espera que llegue ese momento”, señala.
Otros vecinos destacan la cercanía y dedicación de quienes atienden las colonias felinas. “Da gusto ver cómo los alimentadores se ocupan de estos animalitos día tras día y no paran hasta que no aparecen todos”, comenta María.
También hay quienes relacionan la presencia de gatos callejeros con la reducción de roedores en determinadas zonas del municipio. Joaquín, empresario en Alcobendas, asegura que desde que existen estas colonias “no ha visto un solo roedor” cerca de su empresa y añade que incluso los gatos “les hacen compañía durante el desayuno”.
Los testimonios recogidos también hacen referencia al método CER, basado en la captura, esterilización y retorno de los animales. Miguel explica que desconocía este sistema y que, tras conocerlo, cambió su percepción sobre las colonias felinas. “Estoy contento con ellos. En mi trabajo es una alegría verlos cada día”, afirma.
Otros vecinos destacan el vínculo que se genera entre los gatos y las personas que los cuidan. “He podido ver cómo sus cuidadores hasta los cepillan y los animales se vuelven locos de contentos con estas personas”, señala Sonsoles, que añade que son precisamente los voluntarios quienes conocen a cada animal y controlan su situación.
Desde Colonia Felina recuerdan que las colonias controladas permiten mantener estabilizada la población de gatos callejeros y defienden que forman parte de la realidad de muchos barrios de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes.
Silvia Montalbán