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Silicon Valley Bank: temor a un contagio global tras su colapso  

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El próximo día 15, miles de empleados de ‘startups’ en EEUU deberían cobrar sus nóminas. El desplome de Silicon Valley Bank lo va a hacer imposible y ya se teme un contagio en el sector tecnológico a nivel mundial.
LMN

La calle de Sand Hill Road, en Palo Alto (California), uno de los centros neurálgicos de Silicon Valley y sede de miles de startups y de las mayores firmas de capital riesgo tecnológico del mundo, es quizás el último lugar en el que uno esperaría ver gente a las puertas de un banco reclamando su dinero tras un corralito.

Sin embargo, eso es exactamente lo que ocurrió el pasado viernes en uno de los lugares con mayor renta per cápita del país: colas de emprendedores, móvil en mano siguiendo incrédulos las noticias, esperando ansiosos a retirar su dinero a la entrada de una de las sucursales de Silicon Valley Bank (SVB).

La mayoría no lo consiguió. La entidad se fue ayer a la bancarrota, arrastrando el sábado a su filial en Reino Unido. El pánico se ha extendido ahora ante un posible contagio global en el sector tecnológico que puede tener ramificaciones inesperadas en muchos otros sectores.

El problema, como decimos, saltó a la luz el pasado viernes, la Corporación Federal de Seguros de Depósitos tomara el control del banco, después de que los reguladores californianos la cerraran tras una fallida ampliación de capital de 2.300 millones de dólares, que hizo que sus acciones se desplomaran, todas las empresas están viviendo una pesadilla.

Ahora, cientos de nuevas empresas enfrentan una crisis de efectivo masiva si la búsqueda de un comprador para el banco se prolonga hasta la próxima semana. El problema es que, al estar bloqueado, no pueden acceder a su dinero. Mientras tanto, empiezan a aparecer signos de estrés entre los clientes emprendedores de SVB.

El ecosistema de capital riesgo se hace eco de la necesidad de que las startups paguen sus nóminas. Incluso las startups que no operaban directamente con SVB se han visto afectadas por su colapso

Algunas startups tomaron medidas drásticas el viernes para tratar de conseguir liquidez. La popular tienda de juguetes Camp comunicó a sus clientes que estaba en apuros después de que sus fondos quedaran bloqueados por el colapso. 

El efecto dominó de la desaparición de SVB será probablemente amplio. Según su página web, a finales de diciembre, el banco apoyaba a casi la mitad de las empresas estadounidenses de nueva creación respaldadas por capital riesgo.

La quiebra de SVB es, para muchos,»un suceso equivalente a la extinción para las empresas emergentes, que supondrá un retroceso de 10 años o más para estas empresas y la innovación». 

La caída de SVB afecta, de forma directa o indirecta, a centenares de empresas. Esto se puede apreciar en una encuesta publicada por The Wall Street Journal, quien preguntó entre sus cerca de 3.000 empresas activas y reveló que casi 400 tenían relación con SVB y más de 100 temían no poder hacer frente a sus nóminas en los próximos 30 días a menos que la situación se resolviera rápidamente.

Y el temor que, en este momento, sacude al mundo económico: ¿volveremos a 2008 cuando JP Morgan y las hipotecas de alto riesgo hundieron la economía mundial y nos llevó a la mayor crisis  que conocemos y que todavía muchos siguen sufriendo?