Pedro de Aquí y Allí
Me siento tan agradecida a los contadores de historias que he dedicado este artículo a una persona a la que admiro muchísimo y de la que envidio que haya sabido dedicarse a lo que hubiera sido mi pasión: el cine. Él es Pedro Hernández, fundador de Aquí y Allí Films. ¿Un idealista? ¿Un loco? ¿Un aventurero?
La última
El cine español vive un momento espléndido. Me dan pena todas esas personas que se niegan a ver cine español y que luego, generalmente, presumen de patriotas. ¿En nombre de qué o de quién puede alguien negarse a apreciar el talento de las producciones españolas que se estrenan en salas y plataformas? El cine español es marca España. Y yo, que trabajo con marcas, solo quiero convencer a una persona más de que se asome a ver una película o serie españolas.
Luis Zahera, Bárbara Lennie, Javier Gutiérrez, Belén Cuesta, Eduard Fernández, Natalia de Molina, Álvaro Cervantes, Anna Castillo, Lola Dueñas, Tristán Ulloa, Adrián Lastra, María Galiana, Candela Peña; mis adorados y admirados Quim Gutiérrez, Carmen Machi, Blanca Portillo o Luis Tosar… Ah, y Darín: no por argentino puedo no mencionar a Ricardo Darín. La lista es interminable. Sin desmerecer a tantos actores y actrices que les precedieron, con trayectorias ejemplares, creo que estamos ante una de las mejores generaciones de intérpretes que ha tenido nuestro país.
Pero de nada sirven las ideas, las historias, los actores y las actrices sin un productor detrás, capaz de arriesgarlo todo por sacar adelante una película. ¿Y para qué? Tanto esfuerzo por unas horas de proyección antes de someterse someterse a la crítica de espectadores y críticos. ¿Vale la pena? Creo firmemente que sí; que el cine, como los libros, es uno de los más bellos legados.
Me desvío del tema, porque yo realmente quería hablarles de Pedro Hernández Santos, fundador de Aquí y Allí Films. Pedro no empezó en el cine: era ingeniero industrial. Pero un día la rutina laboral pudo con él y fundó su productora. Lo hizo para rodar la película de Antonio Méndez Esparza. Una grabación eterna en México y una sorpresa para dos novatos recién llegados al cine: ganaron el Gran Premio de la Semana de la Crítica de Cannes en 2012.
Desde entonces, Aquí y Allí Films se ha convertido en sinónimo de riesgo y calidad. Películas como Magical Girl (mi favorita, Juan), La vida y nada más, Que nadie duerma, Las Furias y, ahora mismo en cines, La deuda de Daniel Guzmán, muestran un catálogo diverso pero coherente con la verdad de los márgenes. Son pelis de esas que provocan, que te dejan pensando; que no puedes valorar hasta que las has asimilado.
En un mundo saturado de contenido, el cine sobrevive para dejarnos vivir mil vidas más y conocer a quien nunca pensamos conocer. Así que gracias, Pedro. Suerte con La deuda y con todos tus próximos estrenos. No pierdas la magia.
Y recuerda que nos debemos, desde hace años, una tostada con tomate.