‘Parpadea dos veces’: poder, relaciones y control en el debut como directora de la actriz Zoë Kravitz
Un ‘thriller’ protagonizado por una camarera que acaba invitada en la idílica isla privada de un magnate de la tecnología.
BettyGS
El filme podría ser una comedia satírica sobre las vidas bunquerizadas de unos hedonistas ricos, pero desde el principio se cultiva un clima de sospecha: hay algún secreto oscuro detrás de todo. Kravitz y compañía despliegan un juego bastante efectivo que mezcla previsibilidades, incertidumbres y desmemorias que se avecinan a los terrenos del cine fantástico.
En paralelo, se guiña el ojo a las preocupaciones de los feminismos pop (con las habituales contradicciones hollywoodianas) resueltas desde la lógica sensacionalista del thriller. Sin embargo, esta vez las fantasías de apoderamiento a cuchilladas tienen justificación argumental. Eso sí: sea por tacto a la hora de representar las violencias, o por cálculo comercial, o por ambos factores, el visionado de la obra quizás resulta demasiado cómodo dados los temas duros que se abordan.
Arropada por un reparto de ensueño, en el que destacan Naomi Ackie, Adria Arjona, Alia Shawkat y Channing Tatum, Kravitz utiliza las herramientas del suspense para relatar los peores hábitos de una relación tóxica, la hipocresía del falso «lo siento» y los abusos sistemáticos de la sociedad patriarcal, consentidos por unos testigos impasibles a los que, como Dante, dedica su propio lugar en el infierno.
Sinopsis
Frida necesita un cambio en su vida urgentemente, ya que no está nada contenta con su realidad. Su vida se resume en su trabajo como camarera en un bar de Los Ángeles. Sin embargo, la joven está decidida a cambiar su destino, por ello, ha puesto los ojos sobre el filántropo y magante de la tecnología Slater King. Frida se las ingeniará para que King le invite a su isla privada con su círculo de amigos más cerrado. Pero una vez en la isla, Frida irá viendo cosas que no le cuadran y comenzará a sentirse aterrorizada.