Organizaciones europeas se unen contra el tráfico de mascotas
La UE se prepara para una votación clave sobre el bienestar animal el día 14 de mayo.
LMN
La relación entre los seres humanos y los animales de compañía como perros y gatos está alcanzado una nueva dimensión. Ya no hablamos solo de vínculos emocionales, sino de salud pública, bienestar social y derechos de los animales. En países como España, donde perros y gatos forman parte del núcleo familiar en millones de hogares, esta realidad ha comenzado a traducirse en políticas públicas y debates legislativos. Pero mientras crece la conciencia social, también lo hace un mercado clandestino que se lucra del sufrimiento ajeno.
La demanda de perros ha dado lugar a un próspero, y en buena parte oscuro, comercio transfronterizo de cachorros de razas puras. Se calcula que cada año se necesitan unos seis millones de perros para abastecer a los hogares europeos, pero el 79% de ellos no pueden ser rastreados hasta una fuente legal o verificada. Muchos de estos animales provienen de crías ilegales, son trasladados enfermos o demasiado jóvenes, y mueren poco después de ser vendidos.
A este problema se suma la proliferación de redes fraudulentas que estafan a los compradores, ofreciendo supuestos perros de raza que luego no se corresponden con lo prometido o que, directamente, nunca llegan a destino. Las víctimas realizan múltiples pagos por trámites, documentación o supuestos gastos de transporte, sin recibir jamás al animal.
50 organizaciones de 20 países europeos
Organizaciones de Alemania, Francia, Italia, Portugal, Países Bajos, Bélgica, Austria, Dinamarca, Finlandia, Suecia, Irlanda, Hungría, Polonia, Grecia, Rumanía, Bulgaria, Letonia, Malta y Eslovaquia han alzado la voz con una petición por escrito unificada y respaldada por ocho entidades internacionales, entre ellas la FVE (Federación de Veterinarios de Europa), FECAVA (Federación Europea de Veterinarios de Animales de Compañía) y la organización FOUR PAWS. También se han sumado entidades españolas, como INTERcids y Libera!
Todas ellas reclaman a los miembros del Parlamento Europeo que refuercen el reglamento sobre el bienestar y la trazabilidad de perros y gatos que se votará el próximo 14 de mayo en el Comité de Agricultura (AGRI). La demanda: implantar un sistema obligatorio y armonizado de identificación y registro para todos los perros y gatos en la UE. Esto implica microchip obligatorio y una base de datos común para todo el territorio europeo.
¿Por qué consideran tan importante esta medida? Porque permite rastrear a criadores y vendedores, frena la cría ilegal, ayuda a encontrar a los responsables de animales abandonados o maltratados y facilita la reunificación de animales perdidos con sus tutores. Además, es una poderosa herramienta contra el contrabando de animales y un mecanismo eficaz para detectar brotes sanitarios que requieran acciones multidisciplinares. Y todo ello con un coste mínimo, muy inferior al impacto económico y social de no actuar.
Otro aspecto clave que se plantea en la carta es el control del comercio online: que solo se permita anunciar animales cuyos datos de identificación y de su responsable hayan sido previamente verificados. Esto no solo busca proteger a los animales, sino también a los consumidores, que a menudo desconocen que están comprando un animal procedente del tráfico ilegal.
Desde 2012, el Parlamento Europeo ha aprobado cuatro resoluciones que apuntan en esta dirección, pero la nueva normativa representa una oportunidad única, y quizá la última en años, de dar por cerradas las lagunas legales que han permitido que esta industria prospere durante décadas.
Las entidades firmantes coinciden: esta es una oportunidad histórica para cambiar el destino de miles de animales en Europa y construir un modelo de tenencia responsable, seguro y justo. Todo está en manos del Parlamento.