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Navidades de cine

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La Navidad es época de disfrutar de muchas actividades, y una de ellas, con manta y bebida caliente, es ver una película navideña. El cine divierte, pero también emociona y ayuda a reflexionar. Unamos la magia de la Navidad y del cine y repasemos algunas películas que transcurren en esta época del año, porque compartirlas con alguien puede ser un buen regalo.

“Tokyo Godfathers”, anime de Satoshi Kon, se desarrolla en la Nochebuena de un Tokyo nevado, en el que tres personas sin techo, Gin, sin trabajo y sin familia, Hana, mujer trans que sueña con ser madre y Miyuki, una estudiante peleada con su familia, encuentran entre la basura a un bebé, con una carta y una pista para encontrar a sus padres. Inician así un viaje para devolverlo a su lugar. Una historia de amor, generosidad y segundas oportunidades, cuyos protagonistas son personas rotas pero llenas de humanidad.

En “Los que se quedan”, Hunham, un profesor rígido y solitario, se ve obligado a permanecer en un internado vacío durante las Navidades para cuidar de un alumno, Angus, que no puede ir con su familia, acompañados por la cocinera, cuyo hijo ha muerto en Vietnam. La relación profesor-alumno va evolucionando, transformando a los dos, una historia de redención y sacrificio, con un final emocionante que muestra como las decisiones individuales pueden salvar la vida de otros.

“El bazar de las sorpresas”, comedia romántica de 1940, dirigida por Lubitsch, narra el romance anónimo por carta de una dependienta con un hombre que resulta ser su jefe de personal, con quien se lleva terriblemente mal. Un juego de enredos lleno de frescura y vitalidad. En 1988 Meg Ryan protagonizó el remake “Tienes un e-mail”.

“Klaus”, es una película española de animación, nominada a un Óscar, que cuenta la historia de Jesper, pésimo estudiante a cartero, enviado a un gélido lugar, donde encontrará a Klaus, que vive aislado en una cabaña fabricando juguetes…¿quién podrá ser?…Un cuento navideño sobre el esfuerzo y la superación personal.

También española es “Plácido”, joya del cine de Berlanga, en la que unas burguesas ociosas organizan una campaña navideña con el lema “siente a un pobre a su mesa” (titulo original que la censura no permitió). Plácido es contratado para colaborar con un motocarro, del que no puede pagar la primera letra. Envuelta en risas, es una crítica mordaz a la hipocresía de la caridad navideña y la sociedad de apariencias.

En “La mujer del obispo”, Cary Grant es un ángel enviado a la Tierra para salvar el matrimonio de un estresado obispo protestante, que busca fondos para construir una catedral, descuidando a su esposa. Una historia de amor imposible, con árboles de Navidad y patinaje sobre hielo de fondo. Porque, ¿no puede un ángel enamorarse?

Querido lector, te deseo una muy Feliz Navidad con las palabras del sermón de este obispo, después de que el ángel lo “retoque”: “Llenamos los calcetines de regalos para los que amamos, pero queda un calcetín vacío: el del Niño Jesús que todavía espera de nosotros los regalos de la paz, la solidaridad y la tolerancia entre todos los hombres”.

Rosario Tamayo Lorenzo