Deporte y vida sana

Multas de hasta 3.000 euros por bañarse en estas zonas de la Sierra de Guadarrama

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La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha una campaña especial de vigilancia para evitar el baño en zonas protegidas del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama durante los meses de verano. El objetivo es garantizar la seguridad de los visitantes y proteger los ecosistemas de uno de los espacios naturales más valiosos de la región.

Según ha informado el Gobierno regional, el baño solo está autorizado en cinco espacios naturales de la Comunidad de Madrid: Las Presillas, en Rascafría; Los Villares, en Estremera; Playa del Alberche, en Aldea del Fresno; y las zonas de El Muro y Virgen de la Nueva, ambas en San Martín de Valdeiglesias. En estos lugares se realizan controles periódicos de la calidad del agua durante la temporada estival.

La campaña contará con la participación del Cuerpo de Agentes Forestales, la Guardia Civil y las policías locales, que reforzarán la vigilancia en los puntos con mayor afluencia de visitantes. La Pedriza será uno de los enclaves donde se desarrollarán controles especiales debido al elevado número de personas que acuden cada verano a sus pozas y charcas naturales.

Desde la Comunidad de Madrid recuerdan que el baño está prohibido en el tramo alto del río Manzanares, desde su nacimiento en el Ventisquero de la Condesa hasta el embalse de Santillana, en Manzanares El Real. La medida busca preservar el entorno natural, favorecer la recuperación ecológica del río y proteger la flora y la fauna de este espacio protegido.

Además del impacto ambiental, las autoridades alertan de los riesgos que supone bañarse en zonas no habilitadas. Entre ellos figuran posibles ahogamientos, golpes contra rocas, cortes, insolaciones o el contacto con microorganismos presentes en el agua que pueden provocar distintas enfermedades.

Durante las primeras semanas de la campaña, los controles tendrán un carácter principalmente informativo. Sin embargo, conforme avance el verano, los agentes podrán denunciar a quienes incumplan la normativa. Las sanciones por bañarse en espacios no autorizados oscilan entre los 300 y los 3.000 euros. El pasado verano se tramitaron una veintena de denuncias por este motivo.