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Metro: la L6 cerrará en dos fases en 2025 para avanzar hacia los trenes sin conductor

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El primer corte será de junio a septiembre de 2025 entre Moncloa y Méndez Álvaro y el segundo de septiembre a diciembre entre Moncloa y Legazpi.

La renovación integral de la línea 6, la más utilizada de toda la red, ya tiene fecha: empezará en el verano de 2025 y se prolongará hasta finales de ese año. El importante calado de estas obras, que actuarán sobre la superestructura de las vías y la preparan para la futura automatización del trazado, conlleva el cierre del servicio, por lo que la Consejería de Transportes ha decidido acometer los trabajos en dos fases para aminorar la afección sobre el servicio público. 

La primera se llevará a cabo entre junio y septiembre de 2025 en el arco suroeste de la línea, esto es, entre Moncloa y Méndez Álvaro. Así las cosas, el próximo verano la L6 no dará servicio en las estaciones de Argüelles, Príncipe Pío, Puerta del Ángel, Alto de Extremadura, Lucero, Laguna, Carpetana, Oporto, Opañel, Plaza Elíptica, Usera, Legazpi y Arganzuela-Planetario. Las correspondencias de otras líneas en estas paradas sí que funcionarán y también se podrán coger los trenes en Moncloa y Méndez Álvaro para circular por el tramo noroeste de la línea.

Esta vertiente funcionará durante los meses de verano, pero se prevé que cierre de septiembre a diciembre de 2025. Este será el segundo periodo de trabajos programados y afectará al trazado entre Moncloa y Legazpi. En este caso, se quedarán sin servicio de la línea circular las paradas de Ciudad Universitaria, Vicente Aleixandre, Guzmán el Bueno, Cuatro Caminos, Nuevos Ministerios, República Argentina, Avenida de América, Diego de León, Manuel Becerra, O’Donnell, Sáinz de Baranda, Conde de Casal, Pacífico, Méndez Álvaro y Arganzuela-Planetario. Funcionarán las correspondencias con otras líneas y las cabeceras del tramo cortado para que los trenes circulen por la parte que sí estará habilitada.

Durante las obras, la Comunidad habilitará un servicio de autobuses sin coste para los usuarios para cubrir en superficie los tramos sin servicio. Este operativo de transporte especial es el que habitualmente se articula en los cierres por obras del suburbano, aunque en este caso hay una particularidad. Los recorridos de los buses los suele fijar el Ejecutivo regional de forma unilateral con paradas cercanas a las bocas de metro del tramo afectado, pero en esta ocasión el Gobierno tiene la intención de encuestar a los viajeros para recabar su opinión. Será una encuesta que comenzará próximamente a pie de andén, de acuerdo con la Consejería de Transportes.

El departamento que dirige Jorge Rodrigo ha presupuestado 129 millones de euros para acometer la actualización de la línea 6, un contrato que se licitará en los próximos días. El proyecto de obra incluye la sustitución del balasto y de las traviesas de madera sobre las que descansan las vías por una nueva plataforma de hormigón con elementos de apoyo más modernos. También se renovará el carril introduciendo soldadura eléctrica y se instalará una catenaria rígida en las cocheras situadas en la Ciudad Universitaria de Moncloa.

«La automatización de la L6 va a permitir poner en circulación un tren hasta cada dos minutos», recuerdan desde el Ejecutivo de la Puerta del Sol, que asegura que esta tipología de servicio, que también llegará a la L8 y a la línea que recorrerá Madrid Nuevo Norte, hará que se multiplique por cinco la regularidad de los desplazamientos, ahorrará energía al realizar una aceleración y conducción más homogéneas y facilitará una respuesta ágil a los picos de demanda. También rebajará los tiempos de espera en andén e incrementará la capacidad de pasajeros por hora, de acuerdo con las mismas fuentes.