Cultura y entretenimiento

‘Maxxxine’: un ‘thriller’ paranoico con las oscuras pesadillas entre los que buscan la fama

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La Covid también tuvo algún efecto inesperado. Por ejemplo, provocó las condiciones perfectas para que de manera inesperada surgiera una de las trilogías de terror más celebradas de los últimos años, que culmina con el estreno en cines de Maxxxine, tercera y última entrega.

Las dos primeras entregas de la trilogía de West funcionaban como un tiro. X no sólo es un desprejuiciado homenaje a La matanza de Texas y demás películas de “casquería” los 70 y 80, con todos los tópicos del género utilizados con ironía y mala baba.

Además, es una aguda reflexión sobre el deseo y la frustración sexual gracias a sus dos ancianos asesinos. Técnicamente, el filme es una gozada, con una fotografía cuidada y un sonido exquisito. Sin olvidar toda la carga meta de un filme sobre la pasión por hacer cine, aunque sea porno.

Más sorprendente aún es la segunda entrega que, como ya decíamos, rehuye la típica continuación en la que se repite el esquema de la primera entrega, solo que con un mayor número de vítimas. Por contra, West nos sumerge en la historia del origen de las tendencias psicópatas de la asesina de la primera entrega.

Ambientada en 1918, durante la pandemia de la gripe española, ‘Pearl’ es una joven que vive aislada con sus padres en la granja donde sucederán décadas más tarde los asesinatos de ‘X’. Ella sueña con convertirse en una estrella del showbussines, pero sus anhelos chocan contra los estrictos estándares de su recta madre y la necesidad de cuidar de su inválido padre. La asfixiante atmósfera del nido familiar irá mellando la salud mental de la joven.

Maxxxine’, la tercera entrega, vuelve a dar una vuelta de tuerca estilística a la saga. Ahora retomamos a Maxine Minx, la protagonista de X interpretada por Goth, en Los Ángeles en 1985, cuando le llega su gran oportunidad: dar el salto del cine porno al cine de serie b como protagonista del filme de terror ‘The Puritan II’.

Mientras, una extraña figura comienza a acosarla, en el contexto de una sórdida ciudad donde un asesino en serie campa a sus anchas (inspirado en el auténtico Edgar Ramírez, apodado El acosador nocturno) y donde el fundamentalismo religioso emerge como contrapunto.

El éxito de las dos anteriores entregas se aprececia en la lujosa puesta en escena y en el llamativo reparto. Junto a Goth, encontramos a Kevin Bacon, Elizabeth Debicki, Michelle Monaghan, Bobby Cannavale, Giancarlo Esposito, Lily Collins…

Aquí West tira de todos los tópicos del cine de los 80 –laca, neones y electro pop– y sigue mirando a los clásicos para subvertirlos, en un thriller paranoico algo irregular pero con momentos muy inspirados, como en la escena genial en la que Maxine acaba resguardándose en la casa de la madre de Norman Bates de ‘Psicosis’ (Alfred Hitchcock, 1960) en el estudio de Universal.

Y es que, bien mirado, parece que lo que West siempre nos ha querido transmitir es que el verdadero horror nos son las personas sino esa industria del cine que invita a soñar y siembra, en cambio, oscuras pesadillas entre los que buscan la fama.

Sinopsis

En los años 80 en Hollywood, la estrella de cine para adultos y aspirante a actriz Maxine Minx finalmente obtiene su gran oportunidad. Pero cuando un misterioso asesino acecha a las estrellas de Hollywood, un rastro de sangre amenaza con revelar su siniestro pasado.