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Madrid aprueba una nueva ordenanza de movilidad que flexibiliza restricciones y amplía el SER

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El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado una nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible que modifica las restricciones a los vehículos sin etiqueta ambiental y abre la puerta a ampliar el estacionamiento regulado en la ciudad, con cambios que afectarán al día a día de conductores y vecinos.

El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado la nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible, una normativa que introduce cambios relevantes en la circulación y el estacionamiento en la capital, con especial impacto en los vehículos sin etiqueta ambiental y en la regulación del aparcamiento.

Uno de los puntos clave es la modificación del régimen para los coches sin distintivo ambiental. A partir de ahora, los vehículos empadronados en Madrid podrán seguir circulando, aunque su uso quedará condicionado a que no se superen los límites de contaminación establecidos por la normativa europea. Este planteamiento sustituye el calendario progresivo de restricciones y vincula directamente la movilidad a la calidad del aire.

En cualquier caso, las limitaciones se mantienen en las zonas más sensibles. Los vehículos sin etiqueta seguirán teniendo restringido el acceso a áreas como Distrito Centro y Plaza Elíptica, donde continúan aplicándose medidas más estrictas para reducir la contaminación.

La ordenanza también introduce cambios en el estacionamiento. El Ayuntamiento se reserva la posibilidad de ampliar el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER), tanto en superficie como en horarios, especialmente en aquellos barrios donde existe una alta presión de aparcamiento. Esto permitirá adaptar el sistema a la demanda real de plazas en distintas zonas de la ciudad.

Además, la normativa refuerza el modelo de zonas de bajas emisiones como eje de la movilidad urbana. En este sentido, se mantiene la estrategia de reducir el tráfico más contaminante y fomentar alternativas como el vehículo eléctrico o la movilidad compartida, con nuevas reservas de estacionamiento específicas.

La aprobación de esta ordenanza llega en un contexto de debate sobre el equilibrio entre sostenibilidad y movilidad. El Gobierno municipal defiende que el nuevo modelo introduce mayor flexibilidad, mientras que desde la oposición se cuestiona el alcance de algunas de las medidas.

Con estos cambios, Madrid redefine su marco de movilidad, con efectos directos en la forma de circular y aparcar en la ciudad.