AlcobendasMovilidadSan Sebastian de los Reyes

Luis Miguel Torres: “La movilidad ya no puede planificarse solo pensando en Madrid capital”

Compartir
La movilidad se ha convertido en uno de los grandes desafíos de la Comunidad de Madrid. Luis Miguel Torres, director general de Movilidad y Transportes y profundo conocedor de la zona norte tras su etapa política en Alcobendas, analiza los retos del transporte, la situación de la A-1 y la necesidad de una planificación metropolitana que vaya más allá de Madrid capital

P-. Desde que asumió la Dirección General de Movilidad y Transportes, ¿cuáles han sido las principales prioridades de su gestión?

R- La prioridad ha sido ordenar la movilidad desde una visión global y no como una suma de actuaciones aisladas. Hemos trabajado sobre tres grandes ejes: simplificar la administración, impulsar la futura Ley de Movilidad de la Comunidad de Madrid y reforzar una movilidad integrada y accesible.

No tiene sentido que instalar un punto de recarga tarde más de un año o que existan normas distintas entre municipios vecinos para cuestiones como las Zonas de Bajas Emisiones. El objetivo es claro: menos burocracia y una movilidad más útil para el ciudadano.

¿Cuáles considera que son los grandes desafíos de movilidad que afronta hoy la Comunidad de Madrid?

El principal desafío es gestionar una región metropolitana con realidades muy distintas. Cada día se producen millones de desplazamientos y más de la mitad se realizan en vehículo privado.

Por eso defendemos una sostenibilidad no solo ambiental, sino también económica y social. Otro reto importante es la electrificación. Madrid lidera las matriculaciones de vehículos electrificados en España, aunque todavía existen problemas de operatividad en muchos puntos de recarga.

También debemos avanzar en la armonización normativa entre municipios porque la movilidad diaria no entiende de fronteras administrativas.

¿Qué papel tendrán la tecnología y la digitalización en la movilidad de los próximos años?

Van a ser fundamentales. La movilidad del futuro será multimodal, conectada y basada en datos. El ciudadano no piensa en medios de transporte; piensa en llegar rápido y de forma eficiente.

La interoperabilidad de datos y la gestión inteligente del tráfico serán claves. Madrid cuenta con una de las redes de transporte público más importantes de Europa y eso permite implantar nuevas soluciones rápidamente.

Además, la Comunidad trabaja ya en proyectos de movilidad autónoma y automatización del transporte.

¿Cómo se compatibiliza el crecimiento económico y urbanístico de Madrid con una movilidad eficiente y sostenible?

La movilidad y la competitividad económica son inseparables. Madrid crece porque atrae inversión y actividad empresarial, pero ese crecimiento necesita infraestructuras capaces de absorberlo.

No se trata de enfrentar transporte público y coche privado, sino de construir un sistema integrado que mejore la conectividad y reduzca la congestión. La movilidad bien gestionada no frena el crecimiento; lo hace posible.

¿Cuáles son hoy los principales retos de movilidad de la zona norte?

La zona norte concentra algunos de los mayores polos empresariales y residenciales de la región y eso genera una gran presión sobre la movilidad.

El principal reto es conectar vivienda, empleo y transporte público. Municipios como Alcobendas, San Sebastián de los Reyes o Tres Cantos generan miles de desplazamientos diarios que tensionan especialmente la A-1.

Pero hay una infraestructura estratégica pendiente desde hace años: el cierre de la M-50. Su ausencia obliga a desviar gran parte del tráfico hacia vías ya saturadas como la A-1 o la M-40, incrementando atascos y tiempos de desplazamiento. Completarla permitiría redistribuir mejor los flujos metropolitanos y mejorar la calidad de vida en toda la zona norte.

Además, esta área necesita una visión conjunta. Aquí conviven parques empresariales, hospitales, universidades y nuevos desarrollos urbanísticos, por lo que la movilidad no puede planificarse solo desde una perspectiva municipal.

Alcobendas ha sido además un municipio pionero con lanzaderas interempresariales impulsadas junto a AICA para conectar Cercanías, Metro y polígonos empresariales, reduciendo el uso del vehículo privado en desplazamientos laborales.

La A-1 sigue siendo una de las principales preocupaciones de vecinos y empresas. ¿Qué soluciones considera prioritarias?

La A-1 es estratégica para Madrid y para buena parte del norte de España. Cuando se congestiona, no hablamos solo de tráfico, sino también de competitividad y calidad de vida.

La prioridad es mejorar la capacidad y funcionalidad de los accesos, especialmente en los tramos más saturados. También deben impulsarse soluciones de alta ocupación, como los carriles BUS-VAO, para priorizar el transporte colectivo y compartido.

Además, es importante reforzar las conexiones entre municipios como Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, el aeropuerto, Valdebebas o Tres Cantos.

¿Cómo debe prepararse la movilidad para absorber el crecimiento de municipios como Alcobendas, San Sebastián de los Reyes o Valdebebas?

La movilidad no puede llegar después del urbanismo; debe planificarse al mismo tiempo. Los nuevos desarrollos tienen que incorporar desde el inicio transporte público, accesos viarios y soluciones de movilidad compartida.

También es necesaria una administración más ágil. La futura Ley de Movilidad permitirá simplificar procedimientos y dar seguridad jurídica.

¿Qué mensaje trasladaría a los vecinos de la zona norte sobre el futuro de la movilidad en Madrid?

El mensaje es de confianza. La movilidad del futuro no pasa por restringir, sino por ofrecer más opciones y mejores conexiones.

La Comunidad de Madrid seguirá reforzando el transporte público, mejorando infraestructuras y apostando por la innovación.

El objetivo final es sencillo: que moverse por Madrid sea más fácil, rápido y previsible.