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Los alimentos que no pueden faltar en tu mesa este verano

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Con la llegada de las altas temperaturas, la alimentación adquiere un papel fundamental para mantener una buena hidratación, combatir el calor y afrontar el verano con más energía. Lejos de las antiguas “operaciones bikini”, los especialistas insisten en que la prioridad debe ser seguir una dieta equilibrada, rica en alimentos frescos y de temporada que ayuden al organismo a soportar mejor las jornadas de calor.

Las frutas y verduras vuelven a situarse como las grandes protagonistas de la cesta de la compra. Sandía, melón, melocotones, paraguayas, ciruelas o nectarinas destacan por su elevado contenido en agua, vitaminas y minerales, además de convertirse en una alternativa saludable para refrescarse entre horas.

Junto a ellas, verduras como el tomate, el pepino, la lechuga, el calabacín o los pimientos permiten preparar ensaladas y platos ligeros que favorecen la hidratación sin renunciar al sabor. Los gazpachos y salmorejos, elaborados con ingredientes frescos, continúan siendo una de las opciones más completas para combatir el calor.

En cuanto a las proteínas, los expertos recomiendan priorizar pescados, carnes blancas como el pollo o el pavo, huevos y legumbres, alimentos que aportan nutrientes de calidad sin resultar pesados para el organismo durante los meses más calurosos del año.

Los frutos secos naturales, consumidos con moderación, también constituyen una buena fuente de grasas saludables, mientras que el aceite de oliva virgen extra sigue siendo uno de los pilares de la dieta mediterránea.

Uno de los aspectos más importantes durante el verano es mantener una correcta hidratación. Beber agua de forma frecuente, incluso antes de sentir sed, resulta fundamental para prevenir golpes de calor y favorecer el correcto funcionamiento del organismo.

También pueden ayudar las infusiones frías sin azúcar, el agua con frutas naturales o las bebidas isotónicas cuando se practica deporte intenso o se permanece durante mucho tiempo al aire libre.

Por el contrario, conviene moderar el consumo de bebidas azucaradas, refrescos, alcohol y alimentos ultraprocesados, ya que favorecen una peor hidratación y suelen aportar un exceso de grasas, sal o azúcares.

Las comidas copiosas suelen resultar más difíciles de digerir cuando las temperaturas superan los 35 grados. Por ello, nutricionistas y médicos aconsejan repartir la alimentación en varias tomas ligeras a lo largo del día, evitando los excesos y apostando por recetas sencillas elaboradas con productos frescos.

Además, si se realiza ejercicio físico, lo más recomendable es hacerlo durante las primeras horas de la mañana o al atardecer, evitando las horas centrales del día, cuando el riesgo de sufrir un golpe de calor es mayor.

Apostar por el comercio de proximidad

La zona norte de Madrid cuenta con una amplia oferta de establecimientos donde adquirir productos frescos durante todo el verano. Además de los mercados tradicionales y comercios especializados, centros comerciales como Moraleja Green, Plaza Norte 2 o The Style Outlets disponen de supermercados y tiendas de alimentación en los que es posible encontrar frutas, verduras y otros productos de temporada para mantener una alimentación saludable durante las vacaciones.

En definitiva y por último, una cesta de la compra basada en alimentos frescos, una buena hidratación y hábitos saludables sigue siendo la mejor receta para disfrutar del verano con bienestar, independientemente de la edad o del destino elegido para las vacaciones.