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Líder o loco: la vida de Iván Fernández de Miguel, un apasionado del liderazgo

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A sus 64 años, Iván Fernández de Miguel ha vivido muchas vidas en una sola. Su carrera profesional, marcada por el liderazgo en multinacionales y una búsqueda constante de retos, le llevó a Madrid, Londres, Buenos Aires, Nueva York y París.

Tras 25 años en Estée Lauder, donde llegó a dirigir divisiones globales, decidió retirarse para abrir un nuevo capítulo personal. Hoy, este vecino de La Moraleja comparte su experiencia vital en Líder o loco, un libro que es más una guía sobre liderazgo que una autobiografía.

«No lo escribí para vender miles de copias, sino para liberar mi espíritu», explica. “Desde que empecé a dirigir equipos supe que era lo que más me gustaba. He vivido muchas situaciones distintas y sentía la necesidad de plasmar lo aprendido”.

Para Iván, el liderazgo no va de jerarquías, sino de vocación de servicio. “Uno de los componentes fundamentales es servir a tu equipo. Si tú no das el 100%, ellos tampoco lo harán”. En su libro identifica siete características del buen líder, aunque destaca cuatro: pasión, coraje, curiosidad y vocación de servicio. “La pasión es clave, pero también el coraje de tomar decisiones difíciles, de rodearte de gente mejor que tú. La curiosidad te mantiene en movimiento. Y el servicio da sentido a todo”.

No cree en los líderes que nacen, sino en los que se hacen. “Cada uno puede ser líder en su entorno: en su familia, en su equipo de trabajo. El liderazgo se construye con experiencias y voluntad”. Según él, hay dos capacidades imprescindibles: la empatía y la comunicación. “He visto gente brillante que no sabía liderar porque no sabía comunicarse ni conectar con los demás. Y eso no se enseña lo suficiente”.

A sus 64 años, Iván Fernández de Miguel ha vivido muchas vidas en una sola

Iván no oculta sus fracasos. Recuerda su primer gran proyecto como un fracaso “monumental”, que le dejó hundido. “Lo viví como un fracaso personal. Pero aprendí mucho. Años
después, cuando tenía responsabilidades mayores, supe afrontar otras crisis con más serenidad”.

También ha vivido muchos momentos de éxito. Uno de los más recordados fue cuando impulsó la primera campaña televisiva en Estée Lauder España. A pesar de las advertencias de sus superiores, lo hizo con el apoyo de su equipo y logró un éxito rotundo. “Sabía que me la jugaba, pero creía en ello. Ese tipo de decisiones te definen”.

Desde su retirada, ha llevado una vida intensa: ha hecho el Camino de Santiago, la Ruta 66, estudia Humanidades en ICADE, participa en un grupo de teatro, invierte por su cuenta
y se ha formado como coach. “No echo de menos el ritmo corporativo, pero sí a la gente. Lo que más valoro del liderazgo es el vínculo humano».

Padre de cuatro hijos –uno de ellos emprendedor y tres trillizos adolescentes–, Iván ya trabaja en un nuevo libro sobre cómo abrazar el riesgo. Su consejo vital es claro: “Haz cosas que te entusiasmen y sé generoso. La generosidad siempre es positiva».

En conclusión quien se acerque a Líder o loco, encontrará en sus páginas la voz de alguien que ha vivido para liderar. Y, como dice el autor: «Todo líder es un loco hasta que la gente empieza a seguirlo».

Líder o loco es la voz de alguien que ha vivido para liderar