ActualidadCultura y entretenimiento

“Las navidades pueden ser igual de bonitas en O Porriño o en Nueva York porque depende de las personas que tengas al lado”

Compartir

Porque la Navidad no es lo que tenemos, sino a quien tenemos. Esa es la máxima de Megan Maxwell, que, por segundo año consecutivo, saca una novela romántica ambientada en la Navidad, tras el éxito de la que publicó en 2024. ‘Ande, ande, ande, la Mari Morena’, en tan solo unas semanas, se ha colocado también entre las novelas más leídas. Es el regalo perfecto para estas fiestas si se quiere emocionar y hacer disfrutar al que lo reciba.

A María, una morenaza de bandera, urbanita por excelencia, le encantan la ropa buena, los viajes de lujo y los hoteles de varias estrellas y algún cometa. Su vida va viento en popa. Tiene un novio banquero inversionista, dos hermanos a los que adora, dos buenas amigas, una perrita preciosa… Pero lo que más le gusta es trabajar en la empresa familiar de joyería fundada por su abuelo, que ahora dirige su padre. Nicolás es un veterinario que, por circunstancias de la vida, tuvo que dejar su vida glamurosa en la que viajaba por todo el mundo para instalarse en una granja en Galicia. María y Nicolás no pueden ser más diferentes, pero cuando a ella, de un día para otro, el mundo se le pone del revés y decide hacer un viaje, sus caminos se cruzan. Y, cuando el destino, sin avisar, mueve sus hilos (algo que la Navidad propicia, ¡y de qué forma!), ellos solo pueden dejarse llevar… La magia de Megan Maxwell en esta novela es el regalo perfecto de Reyes

Megan, en resumen, la novela trata de volver a empezar. ¿Has tenido que volver a empezar muchas veces en la vida?

Alguna vez que otra, me ha tocado, como a todos alguna vez. A veces, en la vida tienes que volver a empezar porque ves que no vas bien o porque deciden por ti que no vas bien. Creo que es importante que todos volvamos a empezar.

También va de valientes porque María lo deja todo sin mirar atrás tras una infidelidad, la salida de su empresa por discrepancias con su padre, …

Si no eres valiente te quedas atascado en un bucle del que no sales nunca. María, en concreto, lo tenía fácil porque viene de una familia con mucho dinero y con dinero se es más valiente, pero aunque no lo tengas, tienes que ser valiente para seguir caminando por la vida y para seguir avanzando porque, si no, te quedas anclado en una vida que no merece la pena vivir.

¿Has querido transmitir que la vida es así, que a todos nos ocurren cosas y que no te puedes parar?

Totalmente, he querido reflejar eso porque María toma la decisión, pero Nico también tomó una decisión muy difícil. Lo que quería es que la gente, al leerlo, sea consciente de que, a veces, hay que empezar de cero y que eso no significa que sea peor. De hecho, muchas veces es cuando llegan las cosas bonitas.

Eres una de las autoras de romántica más reconocidas, ¿qué consejo le darías a todas esas Marías que hay por España hoy, que acaban de sufrir una infidelidad o la pérdida del empleo y que se enfrentan a una difícil Navidad? Y también a todos los Nico que tenían una vida de soltero, ganando dinero, feliz y que, de repente, la vida les cambia el camino por el fallecimiento de una hermana.

Mi consejo es que la vida no se para porque a ti te pase algo y que tienes que seguir caminando y que si te caes, te levantes, porque la vida no ayuda a los que se quedan tirados en el suelo lamentándose, sino a los que tiran para delante, así es que mi consejo es que, pase lo que pase, no paremos de caminar. Si tú no lo haces, ¿quién lo va a hacer por ti?

Una novela navideña por segundo año consecutivo. ¿Por qué? De lo que no hay duda es de que las novelas y películas ambientadas en esta época encantan.

El motivo es que me encanta la Navidad y también porque soy una loca de las novelas y de las películas románticas de Navidad. El año pasado me lancé porque ya llevaba tiempo queriendo hacerlo, me apetecía mucho y quería tener mi propio libro de Navidad y, al ver la acogida que tuvo, que al principio estaba asustada por si no gustaba, decidí repetir. La motivación fue que hiciera soñar a los lectores.

¿Es difícil combinar la diversión con la profundidad?

Es difícil, claro. Hay que pensarlo mucho y guiarte por lo que tu corazón puede sentir, que es lo mismo que sienten muchas personas. Todos tenemos corazón y todos reímos, sufrimos o cantamos por los mismos motivos. Quería que la gente, cuando lo leyera, se sintiera identificada porque pueden tener una familia como la del libro.

¿Por qué Galicia en esta ocasión para ambientarla?

¿Por qué no? He leído muchos libros de Navidad y he visto muchísimas películas y se ambientan en Nueva York y pensé que en nuestro país tenemos sitios preciosos. Busqué un lugar cerca de Vigo, ya que esta ciudad se está convirtiendo en una ciudad de la Navidad, y quería que los protagonistas fueran allí a disfrutar y miré en Google Maps, vi que O Porriño estaba cerca y me decidí. Además, es algo que nadie espera y las navidades pueden ser tan bonitas en este pueblo o en Nueva York porque depende de las personas que tengas al lado.

¿Los polos opuestos se atraen y se aportan, no? Porque María es un torbellino, y Nicolás vive ahora en la paz de su casa en un pueblo con sus sobrinos.

Cuando dos personas quieren llegar a un acuerdo, llegan. Cuando quieren estar juntos y darse una oportunidad buscan todas las maneras posibles para ello. Yo en la novela lo complico un poco, pero es cierto que cuando dos personas quieren conocerse, se conocen, sin importar lo diferentes que sean. Que luego salga bien o mal es otra cosa, pero conocerse, se conocen.

¿En qué estás trabajando ya, en una nueva novela?

Ahora mismo estoy trabajando en la novela que saldrá para junio, coincidiendo con la Feria del Libro, pero adelantar no puedo adelantar nada. Solo espero que guste muchísimo. Es una comedia romántica.

¿Qué queda de la Megan que comenzó escribiendo novelas por pasión y que ha alcanzado este éxito?

Sigo siendo la misma. Lógicamente, en este tiempo he alcanzado esa fama que antes no tenía, pero sigo siendo la misma, con los mismos amigos y mi vida sigue siendo igual de normal. Ahora es verdad que voy a eventos que antes no iba o que viajo por la promoción de los libros, pero lo demás es todo igual. Y eso es lo importante. No hay que dejarse deslumbrar para no sentirte perdido si algún día se acaba. He procurado tener siempre los pies en la tierra y ahora se lo digo a mi hija, que también escribe novelas, porque en la vida nunca se sabe lo que puede pasar.