La temporada de caza en Madrid: qué viene tras la media veda y qué documentación es necesaria
Tras el inicio de la media veda de caza, que se prolonga hasta el 21 de septiembre, muchos aficionados ya piensan en los siguientes periodos cinegéticos en la Comunidad de Madrid.
LMN
La normativa autonómica fija cada año las fechas y modalidades permitidas, con el objetivo de compaginar la tradición cinegética con la conservación de la fauna silvestre.
Caza mayor: de octubre a febrero
El calendario se reactivará en otoño con la caza mayor, que comienza en octubre y se extiende hasta el mes de febrero. En esta modalidad destacan especies como el jabalí, el ciervo, el gamo o el corzo. Se practican tanto monterías y batidas, donde se moviliza a varios cazadores, como el rececho, más individual y selectivo.
Caza en rececho durante todo el año
La Comunidad de Madrid permite, además, la caza en rececho en fechas concretas fuera de la temporada general, siempre con autorización. Se trata de una práctica que busca controlar poblaciones y preservar el equilibrio en los montes.
Documentación obligatoria
Para poder cazar en la región es imprescindible contar con:
• Licencia de caza de la Comunidad de Madrid en vigor.
• Seguro de responsabilidad civil que cubra la actividad.
• Permiso del titular del coto donde se practique la caza.
• Tarjeta identificativa del cazador.
Sin esta documentación no está permitido participar en ninguna jornada.
Impacto en el norte de Madrid
Aunque en municipios como Alcobendas o San Sebastián de los Reyes no existen cotos de caza, la afición está muy presente. Muchos vecinos se desplazan los fines de semana hacia la Sierra Norte, El Molar, Guadalix o Colmenar Viejo, donde la práctica cinegética forma parte de la vida local.
Además, la temporada de caza tiene un importante efecto económico, impulsando el turismo rural, la hostelería y el comercio de las zonas donde se desarrolla.
La llegada del otoño marcará, por tanto, un nuevo capítulo en el calendario cinegético madrileño, con la caza mayor como protagonista y con la exigencia de mantener siempre un equilibrio entre afición y sostenibilidad.