La Solana de Valdebebas: propaganda frente a planificación
En política municipal hay dos formas de hacer las cosas. Una consiste en planificar la ciudad pensando en los vecinos y vecinas, anticipar los problemas y coordinar las actuaciones para que funcionen desde el primer día. La otra consiste en anunciar proyectos sin tener resueltos los accesos, la movilidad o los servicios básicos… y confiar en que los problemas se resolverán más adelante.

Lo que está ocurriendo con La Solana de Valdebebas es un ejemplo claro de esta segunda forma de gobernar.
Hace unos meses la alcaldesa del PP presumía en redes sociales del proyecto de La Solana de Valdebebas como si fuera un gran éxito de gestión. Conviene recordar algo importante: este desarrollo urbanístico se impulsa en el término municipal de Madrid. Sin embargo, su impacto en movilidad, tráfico y accesos afectará directamente a Alcobendas, especialmente a una zona que ya sufre una saturación diaria.
Por eso la pregunta que sigue sin respuesta es clara: ¿cómo se va a integrar realmente este desarrollo en la movilidad y los accesos de nuestra ciudad? Porque anunciar proyectos es fácil; planificarlos bien y defender los intereses de tus vecinos es lo verdaderamente importante.
No es un problema menor. Cuando se impulsa un proyecto de esta magnitud, lo primero que debe garantizarse es que el entorno esté preparado: vías de acceso adecuadas, conexiones bien diseñadas y una planificación que tenga en cuenta el impacto que tendrá en el tráfico y en la movilidad del área metropolitana.
Nada de eso parece haber sido la prioridad de la alcaldesa del PP.
Por eso cada vez son más los vecinos que se preguntan si este desarrollo se está abordando pensando en el futuro de la ciudad o simplemente en el titular del momento.
Este estilo de gobierno no es nuevo. En los últimos años hemos visto demasiados anuncios, demasiadas fotos y demasiada propaganda mientras los problemas cotidianos de la ciudad siguen acumulándose: limpieza, seguridad, acceso a la vivienda o mantenimiento de los barrios.
Porque gobernar una ciudad no consiste en hacerse fotos con los proyectos. Consiste en planificarlos bien, ejecutarlos con rigor y pensar siempre en cómo afectan al día a día de quienes viven aquí.
Alcobendas necesita una planificación seria y una visión de ciudad que vaya más allá del titular o del vídeo para redes sociales.
Portavoz Grupo Municipal Socialista de Alcobendas