Economía y empresas

La oficina de Gilmar en Santo Domingo se renueva con arte

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La reinauguración de la oficina de Gilmar en Santo Domingo (Algete) reunió vecinos, autoridades y amigos en una tarde inolvidable que combinó escultura, música y compromiso con el entorno

La oficina de Gilmar en Santo Domingo protagonizó este jueves una de esas noches que dejan huella. No solo por lo que se celebraba, sino por lo que representaba: la unión de una urbanización, la emoción del reencuentro y el comienzo de una nueva etapa. La reinauguración de la oficina de GILMAR en Santo Domingo (Algete) fue una cita marcada por el arte, la música y un ambiente de celebración compartida y cercanía auténtica.

La plaza de María Luisa, en el Centro Comercial Santo Domingo, se llenó de vida desde primeras horas de la tarde. Vecinos de la urbanización, colaboradores y representantes institucionales acudieron a acompañar a GILMAR en un acto que simboliza continuidad, compromiso y arraigo local.

Fotos: AYUNTAMIENTO DE ALGETE

Entre los asistentes destacaron los CEOs de la compañía, Jesús Gil Marín y Manuel Marrón, el alcalde de Algete, Fernando Romo Raposo, y varios miembros de la Corporación Municipal. También acudieron alcaldes de localidades vecinas como Víctor Malo (Ajalvir) y Borja Díaz (El Molar), reflejando el respaldo institucional a una iniciativa que refuerza el vínculo entre empresa, territorio y comunidad.

El periodista Goyo González ejerció de maestro de ceremonias, aportando su habitual simpatía y profesionalidad a un evento que transcurrió entre palabras de agradecimiento, gestos de cariño y momentos de emoción. Su tono cercano y su capacidad para conectar con el público marcaron el ritmo de una tarde que combinó la formalidad de un acto institucional con la calidez de una celebración vecinal.

Uno de los momentos más esperados fue la presentación de “JOGO”, la escultura creada por el artista y vecino Joaquín González para GILMAR, que desde esa misma tarde quedó instalada de forma permanente en la plaza del centro comercial.

La obra, de líneas limpias y expresivas, simboliza el equilibrio, el movimiento y la armonía, valores que el propio autor quiso asociar con la vida en Santo Domingo. “Esta pieza nace con la idea de dialogar con el entorno”, explicó Joaquín González. “Quise que reflejara la energía de un lugar en el que conviven naturaleza, arquitectura y comunidad. Es un homenaje a quienes viven y comparten cada día este espacio”, subrayó.

En su intervención, Jesús Gil Marín destacó la importancia de esta oficina dentro de la historia de GILMAR y el valor de la cercanía como seña de identidad de la compañía: “Esta oficina ha sido siempre un punto de encuentro con nuestros clientes y vecinos. Su renovación representa la voluntad de seguir creciendo junto a ellos, manteniendo el espíritu de confianza, profesionalidad y compromiso que nos caracteriza desde hace más de cuarenta años”. Sus palabras reflejaron el deseo de seguir construyendo vínculos duraderos.

Su socio y también CEO, Manuel Marrón, quiso agradecer especialmente al equipo de la oficina de Santo Domingo su compromiso y profesionalidad: “El éxito de GILMAR en esta zona se debe, sin duda, a la calidad humana de nuestros profesionales y al vínculo que han sabido mantener con los vecinos durante todos estos años”, apuntó. Un reconocimiento que pone en valor el trabajo diario y la cercanía del equipo.

El director de Marketing de GILMAR, Ignacio Mallagray, destacó el valor que tienen este tipo de encuentros para la marca: “En GILMAR creemos que el arte, la cultura y la cercanía son la mejor manera de construir marca y de proyectar nuestros valores de una forma auténtica. Esperamos que esta obra se convierta en un punto de encuentro para todos los vecinos de Santo Domingo”, expuso. Una visión que apuesta por la conexión emocional con el entorno.

El alcalde, Fernando Romo Raposo, agradeció a GILMAR su implicación con el municipio y su apuesta por iniciativas que refuerzan la identidad local a través del arte y la participación ciudadana. “Acciones como esta —afirmó— muestran que las empresas pueden y deben ser agentes activos en la vida social y cultural de nuestras urbanizaciones”. Un mensaje que subraya el papel de GILMAR como motor de cohesión social y cultural.

Tras las palabras institucionales, los asistentes compartieron un exquisito cóctel elaborado por Zalacaín, acompañado por la música de DJ Iria, quien llenó la plaza de ritmo y energía. La participación vecinal fue extraordinaria, demostrando el aprecio y la conexión que la urbanización mantiene con la compañía. Muchos se acercaron a contemplar de cerca la escultura “JOGO”, que ya forma parte del paisaje cotidiano de Santo Domingo.

Para muchos, el acto fue más que una reinauguración: una oportunidad para compartir recuerdos, renovar lazos y mirar al futuro con ilusión. La noche concluyó con un brindis, aplausos y la entrega de un obsequio conmemorativo a los asistentes. El ambiente, entre la celebración y la emoción contenida, reflejaba el éxito de una tarde que será recordada durante mucho tiempo.

Con esta reinauguración, GILMAR reafirma su compromiso con la zona norte de Madrid y su apuesta por la excelencia, la cercanía y el arte como vehículo de conexión con vecinos y clientes. Más que una oficina renovada, Santo Domingo cuenta ahora con un espacio que representa los valores de una marca que sigue creciendo sin perder de vista lo esencial: las personas que dan sentido a cada proyecto.