La feria ARCOmadrid hasta el domingo 26 de febrero
Es la edición número 42 y se puede visitar en los pabellones 7 y 9 del recinto ferial de IFEMA MADRID. Un proyecto único que unirá pasado y futuro a través de las galerías y su esencial relación con artistas y coleccionistas. Esta nueva edición tiene como tema central El Mediterráneo: Un Mar Redondo, con el mediterráneo como proyecto central.
LMN
A la selección de galerías se unirá un foro sobre la investigación de la cultura común de los países del Mediterráneo, que tendrá lugar el viernes y sábado de la feria, donde coleccionistas, comisarios, teóricos, escritores y músicos crearán un contexto conceptual que acompañará a galerías y artistas.
Junto al programa Mediterráneo: un mar redondo, la feria mantiene los habituales programas de ediciones anteriores. Los contenidos artísticos de la feria se completarán con el eje principal de la Feria, el Programa General, formado por galerías seleccionadas por el Comité Organizador, a los que se unen las secciones comisariadas.
Arco es una feria bien articulada, bien reconfigurada y de tono medio. Esto es España y el mercado da de sí lo justo, pero funciona. Aunque son los compradores extranjeros quienes hacen las inversiones más fuertes. Arco funciona porque se ciñe cada vez mejor a lo que es: un encuentro comercial. Ni bienal, ni museo satélite, ni institución cultural.
Este año, como todos, también tiene su polémica propia. Esta vez a cuenta de la decisión de Maribel López de eliminar el programa ‘Proyectos de Artista’, específicamente dedicado en los últimos dos años a las obras de mujeres. Esta decisión ha alarmado a la Asociación Mujeres de las Artes Audiovisuales (MAV), desde donde revelaban en un informe que sólo el 19 % de los artistas presentes en Arco eran mujeres. Maribel López ha dicho que el planteamiento anterior se convertía en un «mujeres contra hombres«, cuando algunas personas no encajan en esa definición.
¿Y qué sucede? Lo explica Maribel López: «Claro que hay que seguir haciendo esfuerzos para continuar dando visibilidad a las mujeres en el arte. Lo que hicimos en estos últimos dos años es pedir a las galerías que los proyectos de artistas fueran protagonizados por mujeres. Este año, que no lo hemos hecho, podemos ver que 15 de los 20 proyectos son de mujeres. Así que el ejercicio y el impulso de esos dos años ha tenido su resultado. Y nosotros, como feria y institución privada no tenemos ninguna obligación de establecer códigos de paridad como las instituciones públicas. Lo nuestro, en este sentido, responde a una voluntad específica. Por eso me sorprende que después del ejercicio que hicimos durante dos años alguien piense que damos un paso atrás».
Así que se trata de equilibrios. También el equilibrio cunde en la selección de obras, en las compensaciones entre las distintas expresiones: pintura, fotografía, instalación, vídeo, escultura… Este año (en clara tendencia) la pintura despliega más y mejores propuestas. Galerías de referencia del Pabellón 7 de Ifema -el de las cosas de toda la vida- como Filomena Soares, Pelaires, Nieves Fernández, la exquisita propuesta de Leandro Navarro, Marlborough, el impecable Guillermo de Osma (con una pieza de Chillida en acero corten valorada en 2,4 millones), la francesa Thaddaeus Ropac o la barcelonesa Mayoral -que presenta una de las piezas más caras de esta edición: una tela de Miró, Femme et oiseau (1960), de 54 x 42 centímetros y valorada en dos millones de euros- apuestan por los soportes clásicos y los nombres fuertes: Picasso, Maruja Mallo, Carmen Laffón, Tàpies, Millares, Chillida, Arnulf Rainer, Chiharu Shiota, Helena Almeida, Julio González, Torres-García, Alberto García-Alix, Antonio Saura o Ana Peters.
Las primeras compras comenzaron el martes. Coleccionistas extranjeros dieron fuerza a la primera jornada. Y a la segunda. Aunque el mercado del arte, en España, aún está en fase de tomar altura después del zarandeo de la pandemia. Un año más, todo el mundo expresa un optimismo automático. Pero Arco nunca da cifras concretas. Y eso llega a ser parte del éxito.