La culminación del desarrollo urbano llega a Valdebebas tras 28 años de planificación
El cierre oficial de las obras se celebra en Valdebebas con un acto institucional que subraya la magnitud del proyecto y las dificultades superadas a lo largo de casi tres décadas
Las obras de desarrollo urbano de Valdebebas han llegado a su fin este lunes en un momento clave, después de que el Ayuntamiento de Madrid recibiera la última vía pendiente, la calle 51, culminando un proceso que se ha prolongado durante 28 años y que ha logrado avanzar pese a condiciones atípicamente duras, cerrando así una etapa histórica, consolidando uno de los desarrollos más ambiciosos de la capital.
El acto institucional de conmemoración reunió a autoridades municipales y representantes del proyecto, entre ellos el presidente de la Junta de Compensación, César Cort, y el alcalde José Luis Martínez-Almeida, acompañados por la vicealcaldesa Inma Sanz y otros miembros del Gobierno de la ciudad, en una jornada marcada por una amplia representación institucional que subrayó la relevancia del hito alcanzado, reforzando la dimensión pública del evento.
Un desarrollo que se inició en 1998
El desarrollo, iniciado en 1998 y con la primera piedra colocada en 2006, abarca más de 10 millones de metros cuadrados, de los cuales cinco corresponden a zonas verdes, y ya acoge a más de 30.000 residentes, consolidándose como uno de los grandes polos urbanos de la capital y un ejemplo de planificación a largo plazo, mostrando la magnitud del proyecto.
Durante su intervención, Almeida afirmó que el plan “muere de éxito”, destacando que la Junta ha cumplido sus obligaciones “contra viento y marea”, aunque reconoció la necesidad de acortar los plazos en futuros desarrollos, en un mensaje que combinó autocrítica y reconocimiento institucional hacia quienes han impulsado el proyecto, equilibrando elogios y advertencias.
César Cort detalló que las obras han estado condicionadas por “reiteradas caídas del planeamiento por sentencias del Tribunal Supremo”, así como por paralizaciones administrativas y retrasos en la concesión de licencias, factores que han prolongado el proceso durante casi tres décadas y que han supuesto una gestión extraordinariamente compleja para los responsables del desarrollo, evidenciando la dificultad del camino recorrido.
Martínez-Almeida atribuyó parte de los contratiempos a “vicisitudes administrativas” y “decisiones desafortunadas del pasado”, en referencia al mandato de Manuela Carmena, aunque insistió en la importancia de realizar un “ejercicio de autocrítica”, al tiempo que destacó infraestructuras como el Hospital Isabel Zendal, la futura Ciudad de la Justicia o el circuito de Fórmula 1 como ejemplos de proyectos estratégicos posibles gracias al trabajo de la Junta en los terrenos del ámbito, subrayando la relevancia estratégica del área.
Finalmente, Cort avanzó que en los próximos meses comenzará, de la mano del Ayuntamiento, la fase de liquidación “más compleja que jamás haya existido”, un proceso que afectará a más de 6.500 propietarios y 13.000 fincas y que requerirá una coordinación administrativa sin precedentes para cerrar definitivamente el mayor desarrollo urbanístico reciente de Madrid, marcando el inicio del último gran desafío.