¡Id a ver a Juan Dávila, historia de la comedia!
Planes, ideas y risas con el periodista y speaker JORGE GARCÍA PALOMO
Con amor y humor, y con permiso, ¡encantado! Soy Jorge García Palomo y desde esta sección compartiré eventualmente planes, ideas, marcianadas y propuestas de ocio para cultivar nuestras súper mentes y cuerpazos –mens sana in corpore sano– riendo, leyendo, bailando, cantando, zampando, brindando, sintiendo, viajando, observando, jugando, corriendo, soñando y todos los gerundios -siempre positivos- que surjan en el camino… Ese camino que se hace al andar.
Porque el movimiento se demuestra andando, ya se sabe. Y hete aquí algunas de esas cosas que haces y piensas: “¡Y nos lo queríamos perder!”. Una coletilla vigorosa -título de un programa que presentaba en la radio tiempo ha- y que vale para todo. Para todo lo bueno, claro.
“De lo bueno, lo mejor; de lo mejor, lo superior”, que dirían los genios de Gomaespuma.
Y también estamos aquí porque aquello que no se comparte quizá se desvanece. Y porque a menudo me reclaman cual guía del ocio sui generis… Así que, agenda mediante, ¡improvisemos! Y que la vida fluya.
Fijaos qué estreno. Un planazo por todo lo alto. ¡Historia de la comedia! ¡JUAN DÁVILA!

Juan Dávila (Madrid, 1978) es un portento del humor. Incombustible. ¡Corred a verlo!
Aquí las entradas, si es que queda alguna… ¡Ya estáis tardando!
“Estoy sorprendentemente tranquilo, Jorge”, me confesaba en la previa del espectáculo en 360º que ha pulverizado los récords de venta en el mundo de la comedia, con el Movistar Arena de Madrid congregando a unos 18.000 pecadores y pecadoras el pasado 14 de enero de 2026. Sí, una fecha para enmarcar: el nuevo hito de esta suerte de Rosalía de la risa. Tratrá. Porque el otrora exfutbolista y policía local de Alcobendas, curtido en mil batallas durante dos décadas de senda escénica, se ha convertido en el Balón de Oro de la taquilla. Toda una estrella del rock a golpe de ‘crowdwork’ hilarante… ¡Bienvenido el mesías de la interacción con el público en su capital, luego palacio y definitivamente circo del pecado!
Juan Dávila: el mesías de la Capital, el Palacio y el Circo del Pecado
Son muchos años siguiendo la estela del amigo Juan Dávila, actor y eterno admirador de Chéjov y Bukowski, artífice del grupo de improvisación teatral Improclan, cómico residente en aquella mítica Chocita del Loro que hoy es el flamante Teatro Sofía y autor de tantos proyectos que, pese a su talento, no despegaban del todo. Hasta que, boca a boca y like a like en las redes sociales, su figura entró en eclosión y este gran tipo -de cerebelo flamígero y exabrupto colosal- recibió el reconocimiento que se merece tras 20 años picando piedra en el Purgatorio de la escena patria. Un tótem.
¿Qué le sugerirías al Juan que empezó?
Que se relajase porque quedaba mucho por hacer hasta llegar aquí; que tuviese menos prisa.
Si hicieras un balance del 1 al 10 de tu trayectoria… ¿Qué nota pondrías?
A nivel de éxito, ¡un cero durante los primeros 18 años! (Risas). Y ahora un 10. Pero a nivel emocional y haciendo lo que me gustaba y lo que quería… ha sido un 8 constante.
Palabras de Juan Dávila en la rueda de prensa antes de hacer historia con “El Circo del Pecado” en el Movistar Arena de Madrid. Cuenta la leyenda que, considerando la lista de espera para adquirir más pases, se podrían haber llenado tres estadios más por lo menos. Lo suyo no tiene límites: como su humor. Pero siempre con genuino respeto, de tú a tú, sin rodeos, normalizando lo impensable, sin tabúes, haciendo saltar por los aires cualquier barrera y expurgando los pecados capitales con un cachondeo libérrimo. Juan Dávila ha revolucionado el panorama virtual y real de la industria del entretenimiento, atrapando a públicos heterogéneos. Gente ávida del gamberrismo inteligente y deslenguado del mesías.

“¿Cuál fue el punto de inflexión para pasar de policía a dedicarte a esto?”, le preguntan en el encuentro privado con medios. El artista cuenta que fue muy importante cuando se apuntó a la Escuela de Interpretación de Corazza, donde estuvo cuatro años. Por aquel entonces ya sumaba 33 primaveras y notó que el tiempo apremiaba. “Nunca es tarde, pero la energía va disminuyendo”. Y se lanzó. Una decisión asaz osada -y para alegría de su familia- que tuvo otro acicate: “Había muchos compañeros con los que yo patrullaba que se lamentaban y decían ‘Es que si yo hubiese probado a hacer esto cuando pude, si yo hubiese apostado por esto o lo otro, si hubiera intentado la música’. Cuando patrullas muchas horas con alguien al lado, da para hablar de cosas muy profundas. Y eso todo el rato me resonaba. Y pensaba: ‘Puedo convertirme en esto en 15 años”. ¡Bendita (y aparente) locura, querido Juan Dávila!
¿ Y por qué le dirías a alguien que no conoce el espectáculo que venga a verte?
Yo le diría que no viniera porque va a ser demasiado fuerte de golpe todo lo que se va a encontrar. (Risas). Le diría que intentara abrirse a probar algo nuevo y por ahí ver si puede… Porque a veces ves un vídeo y te puede sorprender, pero el show entero es muy fuerte de golpe. (Risas).
El Circo del Pecado es pionero en Europa como show cómico en 360 grados… ¿Expectativas?
Cuando no hay 360º, tienes la espalda cubierta, pero el 360º es un poco loco y no se había hecho nunca. De hecho, no lo había probado nunca, ni siquiera en una placita de un pueblo. Y es la primera vez que en España y Europa un cómico español lo hace. A ver cómo sale, que esa es otra. Yo creo que hay gente que viene a verme como diciendo: “A ver cómo saca esto adelante”. (Risas). Creo que va a salir muy buena función porque vengo muy dispuesto a fracasar. (Más risas). Creo que cuando vengo así suelen salir cosas muy locas…
Remate: el espectáculo fue apoteósico. Muy loco, sí. Un antes y un después. No en vano el protagonista ha declarado estos días: “Fue una experiencia única para el público y para mí. Llevábamos muchos meses trabajando solo para este show y la gente salió feliz. Ha venido público desde Nueva York, cuando hace tres años estaba actuando para 30 personas; y mucha gente con problemas y adversidades que, cuando les miraba a los ojos, estaban llenos de vida. Estoy muy, muy agradecido”.
¿Y qué te queda por hacer tras este hito en 360º con 18.000 personas?
¡Un 360º con gente por arriba! (Risas). Iremos viendo. En realidad, nunca me había planteado llegar hasta aquí. Nunca me hubiese planteado un Movistar Arena en circular y con esta cantidad de personas, pero la realidad me ha puesto aquí.

¿Con qué sorprenderá la próxima vez Juan Dávila? El Balón de Oro de la comedia no tiene techo, de modo que el 360º por arriba es imposible… De momento, aparte de sus actuaciones y el pódcast “Arde Venecia” con Galder Varas, estrena en cines la película “Castigo Divino” (Universal Spain), otro desafío: “Levantar una película hoy en día es muy complicado; empezamos a contar la historia hace tres años y ha sido un proceso largo, pero ha quedado una historia de humor y esperanza muy bonita”.

«¡La que hemos liado!», una senda del pecado hacia el éxito
Seguro que es un éxito, como todo lo que toca junto a su equipo. “El éxito es dormirme con la conciencia tranquila de saber que estoy aportando algo a la sociedad y de que estoy mejorando como persona y como profesional”, concluye para La Mirada el bueno de Juan. El de siempre. El de la Chocita, el de Paramount Comedy, el de Improclan, el del megáfono por la Gran Vía, el de Locos de la Impro, el del Arlequín, el Capitol, Vistalegre, el Movistar Arena y, si quiere, la Super Bowl.
“¡La que hemos liado, Jorge!”, se despide risueño y atento, tan pancho, como si nada: como si no hubiera una horda de gente de toda índole esperándole ahí fuera…
En fin… ¡Y nos lo queríamos perder!

El poliédrico comunicador Jorge García Palomo (autor de las «Otras miradas») se lo guisa y se lo come en esta nueva sección… Aunque la francachela de planes es para todo el mundo. Platos para compartir. Con amor y humor.
¡Buen provecho, familia!