Frutas de primavera: fresas, kiwis, ciruelas, albaricoques y aguacates
Gracias al clima y a nuestros agricultores, en primavera y como preludio de la abundancia del verano los mercados se llenan de excelentes y variadas frutas de temporada.
LMN
A continuación, repasamos algunas de las frutas más frecuentes en los mostradores en esta primavera que recién entra, no exhaustivamente: no nos deis la turra con que en vuestro pueblo en primavera hay mucho de esta fruta que no sale y nunca habéis visto esta otra que sí mencionamos. Que nos conocemos.
Fresas
Las fresas de temporada son deliciosas por sí solas, sin ningún aditamento: aunque es una fruta que admite cierto punto de cocinado, en fresco y macerada resulta deliciosa.
Las fresas resultan igualmente una excelente opción para añadir a ensaladas de hoja verde o incluso incluirlas en una sopa fría estilo sureño. Son un ingrediente quizá sorprendente en salsas de cosas troceaditas, así: combina fresas en cubitos con cebolla morada picada, un poco de jalapeño encurtido picado para darle el toque picante al conjunto, cilantro fresco –para aquellos a los que les guste–, zumo de lima al gusto y algo de sal. Riquísimo con totopos, sobre rodajitas de manzana, si quieres una versión más ligera, o acompañando un pescado a la plancha. Y como postre qué podemos decir.
Kiwi
En España el kiwi es un cultivo reciente, de mediados de los años 80. Hoy día más de la mitad de la producción que consumimos proviene de Galicia, seguida de Asturias, Valencia y el País Vasco. Sin embargo, comemos más de los que producimos, importamos una gran cantidad.
El verde kiwi tiene un sabor menos intenso que el de la fresa, pero se presta a usos muy parecidos a los que hemos mencionado respecto a la roja fruta: de trocearlo en una salsa agridulce a servirlo en tostas y similares acompañado de quesos o lácteos como la burrata, el requesón o mozzarella en bolitas.
Ciruelas
También empezamos a ver ciruelas en los mercados, autóctonas en su mayoría, procedentes sobre todo de la Comunidad Valenciana y de Murcia. Lo obvio es recomendaros en primer lugar algún dulce con ciruelas, sencilla y con un resultado fantástico.
Las aves asadas con ciruelas frescas quedan fetén; me gustan especialmente las ciruelas damascenas, aunque quizá para esta variedad sí sea un poco pronto aún. Si te gusta el pato y sabes hacer a la plancha un magret, acompáñalo con ciruelas partidas a la mitad, sin hueso, y pasadas igualmente por la plancha con una pizca de aceite; el dulzor de la ciruela, acentuado por la plancha, combina a la perfección con la abundancia de grasa de la carne de pato.
Albaricoques
Sí, aunque sorprenda, en algunas zonas hay ya albaricoques… gentileza del cambio climático. Esta deliciosa frutilla de hueso resulta tan rica fresca como cocinada, y hasta el 70% del albaricoque nacional procede de la región de Murcia.
Como muchas frutas y al hilo de las combinaciones que permiten las ciruelas anteriormente desentrañadas, el albaricoque en crudo hace un excelente papel en ensaladas, dándoles frescor y aroma.
El albaricoque cocinado da asimismo muchas satisfacciones tanto en dulce como en salado. Todas las frutas de hueso dan un resultado magnífico en galettes dulces, esas tartas que se preparan en un momento con una base de masa quebrada sin molde, con la fruta cortada y endulzada encima y poco más.
Los albaricoques también casan de maravilla con carnes como el cerdo y el pato, así que puedes usarlo para replicar la sencilla fórmula del magret de pato que he mencionado. Con tan solo abrirlos por la mitad y pasarlos un poco por el calor de una plancha o sartén –dales un toque de miel y/o pimienta si te gustan–, tienes una guarnición ligera que complemente perfectamente la grasa de las carnes.
Aguacate
Desde hace unos años en España tenemos aguacate nacional, cultivo que se ha desarrollado rápidamente en algunas zonas de Andalucía y en Canarias, aunque a día de hoy no provee más que el 10% del aguacate que consumimos. En términos generales y según la zona y el año, la temporada del aguacate nacional comienza en otoño y se extiende hasta abril/mayo.
El versátil aguacate necesita poca presentación para su consumo. Lleva ya un tiempo convirtiéndose en un clásico de los desayunos salados.
Una de las fórmulas más originales consiste en rebozarlo en una tempura picantilla. La breve fritura apenas cocina el aguacate y el punto crujiente y especiado que adquiere queda espectacular.
Totum revolutum
Una forma deliciosa de comer fruta es cortarla en cubitos y montarla en una brocheta, intercalada, por ejemplo, con hojitas de albahaca o de menta. Sin las hierbas, las frutas de hueso como el albaricoque y la ciruela en brocheta y pasadas por una plancha, con unas gotas de miel o un hilillo de miel de caña malagueña o miel de palma canaria no solo quedan fetén, sino supervistosas y apetecibles para quien no sea gran forofo de las frutas. Palabra de comidister.
La opción más evidente para aprovechar frutas de primavera más allá de comérnoslas solas, es en macedonia. ¡Hala, a comerse la primavera!