Cultura y entretenimiento

Frederick Forsyth, el novelista británico autor de ‘El día del Chacal’, muere a los 86 años

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Forsyth recurrió a su experiencia como corresponsal internacional y como exagente del servicio secreto de Reino Unido MI6 para escribir sus exitosos ‘thrillers’. (Video de ‘Chacal’).

Frederick Forsyth (Ashford, Reino Unido, 1938) intentó retirarse más de una vez. Parecía que, tras la publicación de sus memorias, bautizadas como El intruso –pues así aseguró sentirse en más de una ocasión a lo largo de su vida–, el escritor no iba a volver más al mundo literario. “No tengo mucho más que contar”, aseguró entonces a la prensa británica.

Sin embargo, el ciberespacio y el ciberspionaje le hicieron volver en 2018 con un nuevo thriller, ‘El zorro’ (Plaza & Janés). Han sido muchos los que, desde entonces, y en vista del contexto geopolítico mundial, le han pedido que continúe con su labor, pues sus conocimientos como ex espía del MI6, el servicio de inteligencia exterior del Reino Unido, eran muy valorados. Sin embargo, todo queda ahora en un deseo. El mundo de las letras se despidió ayer de este autor superventas tras fallecer a los 86 años.

La novela, ‘El día del chacal’, publicada en 1971, lo catapultó a la fama mundial. Escrita en tan solo 35 días, en sus páginas, Forsyth mostraba a un asesino profesional contratado por el grupo terrorista francés OAS a comienzos de la década de 1960 para matar a Charles de Gaulle, el entonces presidente de Francia. Se convirtió en un clásico, pese a que en un inicio fue rechazado por múltiples editores, que temían que la historia tuviera fallos y no se vendiera, pues De Gaulle no murió. El libro ha resurgido recientemente tras la adaptación audiovisual Chacal, realizada por el guionista y cineasta Ronan Bennett y protagonizada, entre otros, por Eddie Redmayne, Lashana Lynch y Úrsula Corberó.

Tanto la pequeña como la gran pantalla siempre ha querido a Forsyth pues, además de la citada novela, de la que se han hecho varias versiones, también se han adaptado otros de sus grandes títulos, como Odessa, Los perros de la guerra o Manifiesto negro, entre tantas otras. Algo que seguramente nunca imaginó durante su etapa de piloto en la Royal Air Force, donde empezó a servir en 1956 , con tan solo diecinueve años, convirtiéndose en uno de sus integrantes más jóvenes.

Dos años más tarde, dio un giro radical a su vida y se pasó al reporterismo, donde se hizo un nombre, primero en la agencia de noticias Reuters y, más tarde, en la BBC. En 1967 cubrió el conflicto de Biafra, entre Biafra y Nigeria, donde –como confesaría décadas más tarde –empezó a colaborar con el servicio de inteligencia y lo seguiría haciendo a lo largo de veinte años. Un año más tarde, en medio de acusaciones sobre sus reportajes, que parte de los lectores y la crítica calificaban de “sesgados”, dejó la BBC y se convirtió en un escritor independiente. “Escribir es uno de los trabajos más apacibles porque no tienes que aplastar a nadie”