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Festivos en Madrid en 2026: 14 días para marcar en el calendario

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La Comunidad ya tiene definidos los festivos en Madrid en 2026, con 12 fechas comunes y 2 locales que fijará cada ayuntamiento

Los festivos en Madrid en 2026 ya están oficialmente aprobados por el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid, que ha establecido un total de 14 días no laborables para el próximo año. De ellos, 12 serán comunes en toda la región y 2 dependerán de cada municipio, como estipula el Estatuto de los Trabajadores. Esta decisión, que afecta a millones de madrileños, marca el ritmo de la actividad laboral y social en la comunidad.

El calendario incluye fechas clave como el 1 de enero (Año Nuevo), el 6 de enero (Epifanía del Señor), el 2 y 3 de abril (Jueves y Viernes Santo), el 1 y 2 de mayo (Fiesta del Trabajo y Fiesta de la Comunidad de Madrid), el 15 de agosto (Asunción de la Virgen), el 12 de octubre (Fiesta de la Hispanidad), el 2 de noviembre (traslado de Todos los Santos), el 7 y 8 de diciembre (traslado de la Constitución e Inmaculada Concepción), y el 25 de diciembre (Navidad). Estas fechas conforman el núcleo de los festivos en Madrid en 2026, y son esenciales para la planificación de vacaciones y actividades familiares.

La aprobación del calendario se realiza tras consultar a los grupos parlamentarios de la Asamblea de Madrid y a las entidades económicas y sociales más representativas. Esta práctica garantiza que los intereses laborales y sociales estén reflejados en la decisión final, reforzando el carácter participativo del proceso.

Miguel Ángel García Martín, consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, ha detallado que el Decreto será remitido al Estado antes del 30 de septiembre. Este documento incluirá las 12 fechas comunes y permitirá que cada ayuntamiento añada las dos que le corresponden, adaptando así el calendario a las tradiciones locales.

La competencia para fijar los festivos no laborables recae en el Consejo de Gobierno, aunque se somete a consulta con diversos actores institucionales. Este modelo de gestión busca equilibrar las necesidades del tejido productivo con el respeto a las festividades tradicionales, consolidando un calendario que combina eficiencia y cultura.