Cultura y entretenimiento

Estreno en Kinépolis: ‘Superman’, emoción, espectáculo y buenos personajes en la primera película del universo DC

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James Gunn se ha sacado de la manga una de las mejores películas de superhéroes de la historia sin renunciar en ningún momento a su sello personal. 

Una cosa que Gunn ha repetido en varias ocasiones en que tiene poco interés en volver a contarnos las mismas historias de introducción de siempre. Eso es algo que se percibe en ‘Superman’ desde el primer momento, ya que no arranca con su marcha de Krypton o con sus primeros pasos en la Tierra. Aquí ya es un superhéroe de sobras conocido, con millones de fans, pero también una ruidosa minoría en su contra.

Todo esto se traduce en que Gunn apuesta por el dinamismo por encima de todo, logrando así que ‘Superman’ tenga un ritmo muy vivo y que la aventura nunca se detenga demasiado en momentos de exposición con los que transmitir ideas clave al espectador. Por ello, la película acaba siendo un torrente continuo en el que hay espacio para multitud de ideas y personajes que en todo momento se sienten como una parte imprescindible del todo.

Habrá espectadores que se sientan un poco saturados con esa apuesta por parte de Gunn, y también que no serán pocos los comentarios diciendo que este o aquel personaje podría haber dado mucho más juego. Es verdad, hay muchos personajes secundarios que uno atisba fácilmente a ver que ahí hay mucho que ofrecer, pero es que ya habrá tiempo para ello. Aquí aportan justo lo que la película necesita, prácticamente todos ellos tienen algún momento para brillar sin que se sienta como una concesión narrativa y encima realmente te dejan con ganas de verles de nuevo. Resulta sencillamente imposible aburrirse con ella.

En un mundo que ha perdido la fe en la bondad, Superman lucha por reconciliar su herencia kryptoniana con los valores humanos que moldearon su carácter. Criado en la Tierra, representa la verdad, la justicia y el estilo americano, pero debe enfrentarse a un mundo cínico que cuestiona sus ideales.

Entre el deber de proteger a la humanidad y la búsqueda de su identidad, Superman demuestra que la esperanza y la bondad nunca pasan de moda, incluso en los tiempos más oscuros, inspirando a otros a creer en un futuro mejor.