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Entrenar la fuerza: un hábito indispensable a cualquier edad

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En nuestra sociedad cada vez más sedentaria —más pantallas, más teletrabajo y menos movimiento— el entrenamiento de fuerza aparece como un aliado esencial para mantenernos fuertes, funcionales y con calidad de vida. Y lo bueno es que no importa la edad: desde jóvenes hasta personas mayores pueden beneficiarse enormemente de levantar cargas de forma controlada y progresiva bajo la atenta mirada de un buen profesional.

Los beneficios del entrenamiento de fuerza son amplios: incrementa la masa muscular, mejora la densidad ósea (vital para prevenir la osteoporosis), optimiza la salud metabólica (mejor sensibilidad a la insulina y control del peso) y puede reducir la presión arterial y otros riesgos cardiovasculares.  Además, también aporta mejoras a nivel psicológico: reduce el estrés, mejora el ánimo y la autoestima, y favorece un mejor sueño.

Cuando envejecemos, hay una tendencia natural a perder masa muscular (sarcopenia) y fuerza, lo que afecta nuestra independencia para subir escaleras, cargar objetos o reaccionar ante caídas. Y es por eso que con un entrenamiento de fuerza bien diseñado, incluso a los 60, 70 o más años se pueden lograr ganancias considerables, o al menos mantener lo que ya teníamos .

Ahora, hablemos de algo que para mí tiene un valor extra: el entrenamiento de fuerza en grupo. Más allá del músculo, lo social juega un papel enorme en nuestra motivación diaria. Hacer fuerza acompañado te obliga a ir, te hace responsable ante otros, y genera una energía colectiva.

Muchos estudios muestran que las personas que pertenecen a grupos de ejercicio reportan más apoyo social.  Además, las clases grupales de fuerza se perciben de forma más positiva cuando se siente “grupo”, lo que incluso puede aumentar el esfuerzo durante la sesión.

En el contexto actual, con mucho teletrabajo y menos interacciones cara a cara, entrenar en grupo es también una forma moderna de socializar, conocer gente con intereses similares y compartir retos. Además, en esos momentos de debilidad mental o flojera, un compañero o el ambiente de grupo ayudan a no abandonar.

Así que si, entrenar fuerza en grupo creo que es el mejor aliado para crecer, madurar y envejecer de la forma más saludable posible.

Javier Ortiz Ballesteros/ Entrenador GOU Sanse