En un futuro no muy lejano
En una época como la actual en la que el dinero es la principal, por no decir única, variable que se utiliza para medir el éxito y el progreso, los grandes referentes de nuestro tiempo, por lógica y coherencia, tienen que ser aquellas personas que encabezan las listas de “personas más ricas del mundo”.
La Nueva Anormalidad: El Salmón Nocturno
A lo largo de la historia de la humanidad, los grandes referentes han sido aquellos que han marcado el camino a seguir y por lo tanto se han convertido en modelos de actuación y de inspiración para el resto.
Por esta razón, y siempre en la medida de lo posible, trato de estar atento a lo que dicen estos “gurús”, porque además nunca o casi nunca lo hacen de manera gratuita, que para eso son los que más pasta tienen. Cuando compruebo que hay alguna cuestión de vital importancia para el conjunto de la sociedad mundial, que estos magnates repiten una y otra vez y en la que además coinciden la mayoría de ellos, se me activan todas las alarmas. Mi condición pasa de estar alerta a estar preocupado, cuando analizo las tremendas y brutales implicaciones que estos “mantras” repetidos por los “mandamases” del capitalismo actual pueden llegar a generar en las vidas de la gran mayoría de las personas, y obviamente en la mía y en las de las personas a las que quiero. Y en éstas me encuentro ahora. Así que aunque solo sea para quitarme un poco la mosca que tengo detrás de la oreja y agitar un poco el avispero, os comparto desde esta tribuna ese “run run” que vengo percibiendo desde hace un tiempo, que nace desde las súper elites empresariales y que se va difundiendo lenta pero muy estratégicamente en todos los estratos sociales.
La cuestión de marras es nada más y nada menos que la Renta Básica Universal y la necesidad perentoria de implantarla a escala mundial. Ojo, lo primero que hay que aclarar es que cuando estos gerifaltes empresariales hablan de Renta Básica Universal no se están refiriendo al Ingreso Mínimo Vital que desde mayo de 2020 el gobierno español implantó en un contexto de máxima exigencia y necesidad con motivo de la pandemia. El Ingreso Mínimo Vital es una prestación económica dirigida a prevenir el riesgo de pobreza y exclusión social de las personas que carecen de recursos económicos básicos para cubrir sus necesidades básicas. Es decir, se trata de una aportación económica que reciben los ciudadanos por parte del Estado pero que está totalmente condicionada por la capacidad de renta e ingresos de los solicitantes.
Por el contrario, la Renta Básica Universal que apoyan y promueven la flor y nata de estos multimillonarios, es un sistema de retribución económica en la que todas las personas del mundo recibirían regularmente una suma de dinero sin condiciones. Esta renta sería recibida desde el gobierno o desde alguna otra institución pública por todo miembro de pleno derecho incluso si no puede o quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre e independientemente de cuáles puedan ser las otras posibles fuentes de renta y sin tener en cuenta con quien reside. ¡Toma ya!
Si os pica la curiosidad, os invito a navegar un poco por la red de redes y podréis comprobar que todos o la gran mayoría de las primeras espadas que lideran el ranking de la revista Forbes, apoyan activamente la implantación de esta Renta Básica Universal en todo el mundo. Ahí encontraréis numerosas declaraciones en los últimos años del “Rey Midas” de los negocios, Elon Musk, CEO de Tesla y Space X entre otras y dueño de Twitter, del fundador y dueño de Amazon, Jeff Bezos, del creador y dueño de Facebook y Meta, Mark Zuckerberg, o del dueño del Grupo Virgin, Richard Branson, entre otros, defendiendo e instando a los gobiernos de todo el mundo a aplicar esta medida.
Y ante esta corriente generalizada auspiciada por las mayores fortunas del planeta, me surge una gran pregunta: ¿por qué tienen tanto interés estas elites empresariales en promover la implantación de esta Renta Básica Universal? Ciertamente, no tengo una respuesta clara e inequívoca que explique esta cuestión, pero después de haber leído e indagado un poco sobre el tema, y teniendo en cuenta la trayectoria empresarial de estos “megaricos”, creo que puedo afirmar sin miedo a equivocarme que su interés no es precisamente filantrópico o altruista. A bote pronto, y sin tener mayor certeza que el mero sentido común y la lógica deductiva, personalmente percibo que en el trasfondo de esta corriente que promueve la Renta Básica Universal subyace un hecho incuestionable que avanza de forma implacable y que tarde o temprano nos pondrá en jaque como sociedad. Me estoy refiriendo a la automatización o robotización del trabajo a escala mundial, un fenómeno universal que supondrá inexorablemente la pérdida de empleo para miles de millones de personas que verán como sus puestos de trabajo pasarán a ser ocupados por máquinas.
Y ante una pérdida de empleo tan impresionante que tendrá un impacto tan global y a la consecuente incapacidad para obtener ingresos que supondrá esta realidad para una gran mayoría de personas ¿Cómo podrá mantenerse el sistema capitalista actual cuyo funcionamiento se sustenta en el consumo constante y compulsivo de las personas? Quizás y solo quizás, por aquí podemos encontrar una posible respuesta a la pregunta que me hacía unas líneas más arriba. Y a ti, ¿se te ocurren otras posibles respuestas? Como siempre, será un placer leerlas si es que decides compartirlas conmigo.
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