Economía y empresas

El oro marca nuevo máximo histórico por encima de 3.200 dólares

Compartir
Considerado un activo refugio en los momentos de fuerte incertidumbre, se dispara más del 22% en lo que va de año a raíz de las turbulencias comerciales y el miedo a una crisis económica.

El precio del metal precioso, al que inversores y ahorradores acuden en momentos de fuerte incertidumbre en busca de refugio, supera los 3.200 dólares por onza, un nivel inédito. En lo que va de año la materia prima se dispara más del 22%.

La subida de este viernes, que ronda el 2%, se produce cuando Pekín acaba de anunciar que elevará los aranceles a todos los productos estadounidenses que importe su país desde el 84 hasta el 125% a partir del 12 de abril. 

Los expertos prevén un aumento de la inversión en oro que, hasta ahora, se había apoyado en gran medida en la demanda de los mercados emergentes, pero muy poco en la de los inversores occidentales (por ejemplo, a través de los ETF o fondos cotizados en bolsa). En este escenario, desde la firma Generali Investment apuntan a que el precio de la materia prima podría subir muy por encima de los niveles actuales.

En la misma línea, «las incertidumbres geopolíticas, unas rentabilidades de los bonos algo más bajas y un dólar más débil deberían seguir respaldando al oro», coinciden desde la gestora suiza J. Safra Sarasin Sustainable AM. Sus expertos apuntan que, dado que es poco probable una rápida recuperación de la crisis inmobiliaria en China, es previsible que la demanda local de joyería, lingotes y monedas se mantenga elevada. 

Al mismo tiempo, las compras institucionales (las que llevan a cabo los bancos, las compañías de seguros, los fondos de pensiones o los fondos de inversión…) también deberían seguir siendo elevadas. «Oro y plata vuelven a entrar en la conversación como activos que no dependen de decisiones políticas», añade José Manuel Marín Cebrián, economista y fundador de la firma de asesoramiento financiero Fortuna SFP. Cuando todo se agita, los metales preciosos «siguen hablando el idioma de la estabilidad», remarca el experto.