Cultura y entretenimiento

El Mago Pop triunfa en Broadway, la meca del espectáculo

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Después de convertirse en 2020 en el artista que más entradas vendió en el mundo entero, Antonio Díaz, más conocido como El Mago Pop, acaba de estrenar su impactante espectáculo Nothing is Impossible (Nada es imposible) en Broadway, donde desde el primer día, y a pesar de la inmensa y rica oferta, se ha convertido en toda una referencia para los millones de visitantes de Nueva York.
LMN

No es de extrañar, ya que el joven catalán es quizás el primer mago en alcanzar renombre y prestigio a escala planetaria desde la época dorada de aquel David Copperfield que fue capaz de hacer desaparecer la Estatua de la Libertad, aunque Díaz recoge la referencia con modestia.

«Copperfield trascendió la magia, llegó a un nivel de popularidad y de éxito que es imposible de alcanzar hoy en día. Era una estrella del rock & roll, era Madonna, era Michael Jackson», cuenta Díaz. «Era una estrella mundial y para él fue difícil llegar a Broadway, y solamente pudo estar dos semanas en toda su carrera. Pues imagínate para mí que encima venimos de fuera y es más complicado, sobre todo porque tienes que empezar de cero aquí, no tienes un público».

Sin embargo, el éxito de El Mago Pop es innegable, algo que se pudo apreciar en la tremenda acogida que tuvo el show en el estreno oficial en el Ethel Barrymore Theatre el pasado 20 de agosto, cuando la tremenda ovación final hizo que a Díaz se le saltaran las lágrimas: «Me vino todo de golpe, yo nunca había llorado en el escenario y ahí me hinché, y fue una sensación muy rara porque yo no quería, os lo juro que no quería».

«Es increíble estar compitiendo con los mejores shows del mundo con un espectáculo cocinado a fuego lento en una habitación de un niño pequeño jugando con cartas y monedas. Me acordé de mis padres, de mi padre, que se fue hace poco, de mi madre, de mis hermanos, que son todo para mí. Me acordé de todo el equipo, de todos los sacrificios que hemos tenido que hacer, porque conseguir cosas extraordinarias son sacrificios extraordinarios».

Pero, ¿de dónde proviene ese éxito? Díaz está convencido de que la clave es conseguir que se corra la voz: «Creo que el único secreto es que cada persona que te venga lo recomiende a más de uno. Si lo recomienda a 1, 2, la curva ya va a ser ascendente y será cuestión de perseverar y de mantenerte. Intento llenar el espectáculo de reclamos para que el boca a boca sea generoso».

Quizás el punto más importante es que Antonio, más que como mago, actúa a menudo como cuentacuentos. La sucesión de trucos de magia va hilada mediante un relato que también sirve para mostrar al público quién es El Mago Pop: su infancia, sus sueños, sus referentes, su historia… 

Y es que ese carácter teatral va unido inexorablemente a él. De hecho, es Licenciado en Arte Dramático y asegura que, si en algún momento su rumbo se hubiese alejado de la magia -algo que casi siempre ha tenido en mente por la dificultad de conciliar su complicada profesión con la vida personal-, se habría mantenido de algún modo en el mundo del entretenimiento.

«Yo tenía claro que me quería dedicar al teatro, y a lo mejor podría haber sido técnico. Me encanta la iluminación, por ejemplo, técnico de iluminación…. o director teatral, aunque es algo que también es muy difícil. Pero sí, algo relacionado con el teatro o con el cine, que me apasiona«.

Aun así, todo parece indicar que su rumbo seguirá siendo la magia, y más a raíz de la repercusión y fama que está empezando a adquirir en Estados Unidos. El Mago Pop ya ha dejado con la boca abierta a celebridades como Stephen Hawking, Penélope Cruz, Javier Bardem, Messi, Shakira, Eva Longoria o Schwarzenegger y muchas más se sumarán a esta lista, aunque Díaz reconoce que hay un artista en especial ante el que le encantaría actuar: «Me encantaría Chris Martin, porque soy superfan de Coldplay. Si tuviera que decir uno, diría Chris Martin».