El coche eléctrico gana terreno en la zona norte, pero la recarga sigue siendo una asignatura pendiente
La presencia de vehículos eléctricos en las calles del norte de Madrid es cada vez más habitual. Municipios como Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Tres Cantos o Colmenar Viejo han experimentado un crecimiento constante de este tipo de automóviles en los últimos años, impulsados por las restricciones medioambientales, las ayudas públicas y el interés de muchos conductores por reducir el gasto en combustible.
LMN
Sin embargo, el aumento del parque móvil eléctrico no siempre está acompañado por un crecimiento similar de las infraestructuras de recarga. Esta situación genera inquietud entre algunos usuarios, especialmente entre quienes residen en urbanizaciones o edificios donde no siempre resulta sencillo instalar un punto de carga privado.
En Alcobendas, el Ayuntamiento continúa ampliando la red pública de recarga. Actualmente existen 26 puntos distribuidos por diferentes zonas del municipio y el objetivo municipal pasa por alcanzar medio centenar en los próximos años. Una cifra que refleja el avance realizado, aunque muchos conductores consideran que todavía resulta insuficiente para atender la demanda futura.
La situación es similar en otros municipios del norte de Madrid. Aunque la red de recarga ha mejorado respecto a hace apenas cinco años, numerosos usuarios siguen dependiendo de estaciones ubicadas en centros comerciales, áreas empresariales o gasolineras adaptadas. En determinadas franjas horarias, especialmente durante los desplazamientos laborales, algunos puntos registran una elevada ocupación.
El reto adquiere una dimensión aún mayor si se tiene en cuenta el crecimiento urbanístico previsto en la zona norte. Desarrollos como Los Carriles-Valgrande en Alcobendas, Cerro del Baile en San Sebastián de los Reyes o la expansión de Valdebebas supondrán la llegada de miles de nuevos residentes durante los próximos años, muchos de ellos potenciales usuarios de vehículos eléctricos.
A ello se suma la creciente implantación de empresas vinculadas a la movilidad sostenible y al sector de la automoción. La reciente elección de Alcobendas por parte de varias compañías internacionales para establecer sus sedes corporativas refuerza la imagen de la zona norte como uno de los polos empresariales más dinámicos de la Comunidad de Madrid.
Los expertos coinciden en que la transición hacia una movilidad más sostenible es irreversible. Sin embargo, advierten de que el éxito del coche eléctrico dependerá en gran medida de la capacidad de las administraciones y del sector privado para desplegar una red de recarga suficiente, accesible y fiable.
Por el momento, la demanda sigue creciendo. Y con ella, una pregunta que cada vez se hacen más conductores: ¿será capaz la infraestructura actual de acompañar el ritmo de electrificación que vive el norte de Madrid?