El calor vuelve a poner el foco en la climatización de los colegios antes del inicio del curso
El calor registrado durante los últimos veranos ha situado la climatización de los centros educativos entre los principales retos de cara al próximo curso. Con episodios de altas temperaturas cada vez más frecuentes, las administraciones continúan trabajando en distintas medidas para mejorar el confort térmico en las aulas y adaptar los edificios escolares a las nuevas condiciones climáticas.
LMN
El Gobierno de España ha aprobado una línea de financiación de 200 millones de euros destinada a actuaciones de climatización y mejora de la eficiencia energética en centros educativos públicos no universitarios. Estos fondos podrán emplearse en proyectos como la instalación de sistemas de refrigeración, mejoras en el aislamiento, renovación de instalaciones o actuaciones para reducir el consumo energético.
En municipios del norte de Madrid como Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Tres Cantos o Colmenar Viejo, la climatización de los colegios ha sido objeto de debate en los últimos años, especialmente durante los periodos de calor intenso registrados al final del curso escolar.
La posibilidad de acceder a estas ayudas abre la puerta a que los centros educativos puedan mejorar sus instalaciones en los próximos meses, aunque la ejecución de los proyectos dependerá de la tramitación administrativa y de la planificación que desarrollen las distintas administraciones competentes.
Mientras tanto, muchos colegios continúan aplicando medidas temporales para reducir el impacto de las altas temperaturas, como el uso de ventiladores, la adaptación de horarios en los días de mayor calor, la instalación de elementos de sombra en los patios o la mejora de la ventilación natural de las aulas.
Con el inicio del nuevo curso previsto para septiembre, la climatización vuelve a situarse entre las cuestiones que preocupan a numerosas familias y comunidades educativas, en un contexto marcado por veranos cada vez más cálidos y por la necesidad de modernizar unas instalaciones que, en muchos casos, fueron construidas hace varias décadas