Educación

El 95,1% de los estudiantes madrileños aprueba la PAU en una convocatoria marcada por el control antifraude

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Más de 34.900 alumnos superan la prueba de acceso a la universidad en la Comunidad de Madrid, mientras las universidades estrenan detectores de radiofrecuencia para prevenir el fraude académico.

La Comunidad de Madrid ha registrado este año una tasa de aprobados del 95,1% en la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), lo que supone que 34.921 estudiantes han superado con éxito los exámenes. Así lo ha anunciado este jueves el vicerrector de Estudios Oficiales de la Universidad de Alcalá (UAH), Javier Acevedo, durante una rueda de prensa celebrada en el campus universitario alcalaíno.

Acevedo ha destacado que los resultados se mantienen en niveles similares a los de convocatorias anteriores. Por ramas de conocimiento, los mejores datos corresponden a Ciencia y Tecnología, donde el porcentaje de aptos alcanza el 97%. En Humanidades y Ciencias Sociales, la cifra se sitúa en el 91,5%, mientras que en la modalidad general desciende hasta el 83,8%.

La convocatoria también ha experimentado un aumento en el número de inscritos. Un total de 42.047 estudiantes se matricularon para las fases de acceso y admisión, lo que representa un incremento del 4,74% respecto al año pasado. De ellos, 34.984 procedían de Bachillerato y 3.535 de Formación Profesional.

En cuanto a la fase de admisión, 38.519 alumnos se presentaron para mejorar su nota de acceso, frente a los 36.864 que realizaron la fase obligatoria. La mayoría de los estudiantes optó por examinarse de dos materias adicionales, una elección realizada por el 72,5% de los matriculados. El 19,4% escogió una sola asignatura y un 8% decidió presentarse a tres.

Otro de los aspectos destacados de esta edición ha sido el aumento de las solicitudes de adaptación para estudiantes con necesidades específicas. Según los datos facilitados por la UAH, se tramitaron 4.891 adaptaciones, equivalentes al 11,8% del total de matriculados. Esta cifra supone un crecimiento de aproximadamente el 360% desde 2020.

La convocatoria de este año ha estado marcada además por el refuerzo de las medidas contra el fraude académico. Por primera vez, las seis universidades públicas madrileñas han utilizado detectores de radiofrecuencia para localizar dispositivos electrónicos encendidos u ocultos durante los exámenes.

El vicerrector ha valorado positivamente la implantación de esta herramienta y ha asegurado que el mensaje de tolerancia cero frente al fraude llegó con claridad a los estudiantes. “Hay que dar un mensaje muy claro de que no se tolera el fraude y creo que caló perfectamente entre el estudiantado”, afirmó Acevedo, quien destacó que los propios alumnos se recordaban mutuamente la necesidad de apagar los teléfonos móviles antes de comenzar las pruebas.

Los detectores permiten identificar la presencia de dispositivos electrónicos activos sin alterar el desarrollo normal de los exámenes. Cuando detectan una señal, emiten una vibración que alerta al personal responsable del aula. En caso de sospecha, se aplica un protocolo que contempla marcar el examen y permitir que el estudiante continúe la prueba, garantizando en todo momento la presunción de inocencia mientras se realizan las comprobaciones oportunas.

Con unos resultados estables y una participación creciente, la PAU 2025 cierra en la Comunidad de Madrid una convocatoria marcada por la alta tasa de aprobados y el estreno de nuevas medidas para reforzar la integridad académica.