Cultura y entretenimiento

‘Detective Conan: One-eyed Flashback’, el detective más entrañable de Japón vuelve al cine 

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Es el debut de Katsuya Shigehara que se basa en la serie de manga de Gosho Aoyama.(estreno en Kinépolis)

Como ya es tradición, la película de Conan tratará de resolver una serie de misterios que involucran avalanchas, a un tuerto profeta y, por supuesto, al hechizado detective japonés, que, siendo un adulto atrapado en el cuerpo de un niño, sigue protagonizando historias de suspense mágico desde su primera aparición en 1994.

Como el resto de las películas anuales de la franquicia, ‘Detective Conan: one-eyed flashback’ está hecha principalmente para satisfacer a los fans –aunque se encargue nuevamente de establecer una explicación inicial de los protagonistas y las relaciones entre ellos para los no-seguidores–.  Sin embargo, esta nueva entrega comete errores que mancillan su resultado final y demuestran el desgaste de una saga alejada del misterio elaborado e intrigante de la serie creada por Gôshô Aoyama.

Más allá del excesivo cúmulo de personajes, el principal problema son los constantes momentos inverosímiles y las decisiones sobredramatizadas de guion que alejan al espectador. En esta línea, el largometraje deviene un thriller que olvida la acción para primar los diálogos explicativos y ese carácter lo hace pecar de giros ineficaces, a pesar de la excesiva duración. Y todo este cúmulo de cuestiones desemboca en un final donde la resolución del caso resulta fútil y absurda.

Este vigésimo octavo título puede que entretenga, sobre todo a los aficionados del joven detective, pero es una lástima que no exprima todo el potencial que los elementos iniciales del argumento parecían proponer.