Cultura y entretenimiento

‘ Dept. Q’, una serie policíaca amable de sólo 8 capítulos que salta de las novelas danesas a la acción escocesa

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Si eres de los que no se pierden un buen thriller policíaco, probablemente ya hayas oído hablar de Dept. Q, la última apuesta de Netflix que está dando mucho de qué hablar.

Si no es así, hay que remediar eso debido a que posiblemente esta sea una de las creaciones más llamativas que han llegado al catálogo de la plataforma de vídeo en streaming de la que hablamos.

Adaptada por Scott Frank, el creador de Gambito de dama, y basada en la exitosa saga de novelas del danés Jussi Adler-Olsen, esta serie se ha convertido en un inexcusable tanto para los amantes del género negro como para quienes buscan una ficción adulta, compleja y emocionalmente intensa.

Uno de los grandes aciertos de Dept. Q es su protagonista, el comisario Carl Mørck, interpretado por un Matthew Goode en estado de gracia. Este no es el típico héroe; es brillante, sí, pero también sarcástico, hosco y emocionalmente roto.

Tras sobrevivir a un tiroteo que deja a un compañero muerto y a otro paralizado, el policía del que hablamos es relegado al sótano de la comisaría, donde se convierte en el único miembro de un nuevo departamento encargado de casos sin resolver. Esta premisa, lejos de ser un cliché, se convierte en el motor de una exploración profunda sobre el trauma, la culpa y la redención.

La serie comienza con un episodio impactante: un control de bienestar rutinario se convierte en una tragedia cuando un desconocido irrumpe en la escena y dispara a los policías presentes

Carl Morck, exinspector de policía de Edimburgo, es asignado a un caso sin resolver mientras lidia con la culpa por un ataque que dejó a su compañero paralítico y causó la muerte de otro agente.

Marcado por el pasado y emocionalmente roto, Carl se sumerge en la investigación con una determinación sombría.