Cultura adquiere un edificio en Tres Cantos para ampliar la capacidad de conservación de la Biblioteca Nacional
El Ministerio destina más de 5,8 millones de euros a un inmueble que servirá como depósito de colecciones documentales y centro de digitalización durante las próximas dos décadas de la Biblioteca Nacional
El Ministerio de Cultura ha adquirido un inmueble en el municipio madrileño de Tres Cantos por un importe superior a los 5,8 millones de euros con el objetivo de convertirlo en una nueva sede destinada al depósito y conservación de fondos de la Biblioteca Nacional de España (BNE). La operación busca garantizar espacio suficiente para albergar parte de las colecciones documentales de la institución durante, al menos, los próximos veinte años.
El edificio se encuentra en una parcela de más de 10.000 metros cuadrados y cuenta con una superficie construida superior a los 6.800 metros cuadrados.
Según ha explicado el Ministerio, el nuevo espacio estará destinado principalmente al almacenamiento y conservación de colecciones documentales, con especial atención a publicaciones periódicas que ya han sido digitalizadas. La incorporación de este inmueble permitirá aliviar la presión sobre las actuales instalaciones de la Biblioteca Nacional y asegurar la adecuada preservación de sus fondos.
Urtasun calificó la adquisición como una “actuación estratégica” que reforzará la capacidad de conservación, digitalización y custodia del patrimonio documental español. El ministro subrayó que la Biblioteca Nacional desempeña una función esencial en la protección de la memoria escrita del país, al custodiar libros, periódicos, revistas y otras publicaciones que forman parte de la historia colectiva.
Asimismo, defendió que la ampliación de la institución va más allá de una simple cuestión de espacio físico. En su opinión, se trata de una medida orientada a garantizar la conservación del patrimonio documental y a facilitar que las futuras generaciones puedan seguir accediendo a él en las mejores condiciones.
Además de albergar fondos documentales, el inmueble acogerá parte de los equipos de digitalización de la Biblioteca Nacional, así como diversos servicios técnicos internos que no requieren atención al público. De este modo, la nueva sede contribuirá también a impulsar los procesos de preservación digital de los materiales custodiados por la institución.
Tras formalizar la compra, la Biblioteca Nacional está evaluando las necesidades específicas de adaptación del edificio para adecuarlo a sus futuras funciones. Una vez concluido este análisis, el Ministerio de Cultura licitará la redacción del proyecto de reforma, que incluirá actuaciones de acondicionamiento de espacios, mejoras en los sistemas de climatización y la renovación de las instalaciones eléctricas, entre otras intervenciones.