Deporte y vida sana

Checo Pérez y Red Bull arrasan en las calles de Madrid

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El piloto mexicano de Red Bull congrega a miles de personas en una exhibición por el centro de la capital y reflexiona sobre su momento de la temporada y las dificultades de los latinoamericanos para entrar la Fórmula 1
LMN

Con casi 30 grados de temperatura en el ambiente y lleno absoluto en el centro de la capital, el evento Red Bull Showdown daba comienzo. El show comenzó con una exhibición de Freestyle de manos de dos de los MC’s más carismáticos de todo el circuito, Arkano y Errecé, quienes tomaron a algunos de los VIP’s allí presentes como inspiración para sus rimas.

Antes del despliegue de estilo, rimas y música rap con el que los dos freestylers obsequiaron al público, algunos influencers como TheGrefg o Dani Clos tomaron parte de una pequeña carrera de karting a cargo el Karting Carlos Sainz Center, llevándose este último la victoria.

Y por fin, una vez terminados los dos actos comentados, comenzó el evento central, con la primera salida de Checo Pérez, aunque de primeras aparecía sin coche por falta de volante. Un volante que, como parte del show, le llevó desde el cielo Horacio Llorens, parapente profesional y deportista Red Bull.

Con todo preparado, el coche completo y el piloto dentro del cockpit, llegaba la primera de las tres salidas del piloto mexicano. El brutal sonido del RB7 de la temporada 2011 de F1 ensordeció a todos los allí presentes. Checo llenó las calles madrileñas de donuts, goma quemada y fuego que brotaba de los escapes. Tras este primer asalto del piloto de Red Bull, era el turno primero de Cristina Gutierrez y después, de los Drift Brothers. Estos últimos tuvieron un segundo round, teniendo que entrar a cambiar neumáticos una vez por cada stint (cuatro juegos de neumáticos en total).

La segunda salida del piloto de F1 se tornó diferente, al cambiar de monoplaza por el RB8 de 2012 con dos luces de neón debajo del chasis que le dieron una apariencia espectacular, ya que empezaba a caer la noche madrileña. En esa segunda salida, cabe recalcar que tuvo algunos pequeños problemas para rotar el monoplaza, y tuvieron que salir los marshalls a ayudarle. Todo eso sin consecuencias para el monoplaza.

Rozando las once de la noche de Madrid, una última aparición estelar de Checo (otra vez a bordo del RB8) dejó boquiabiertos a todos los que pudieron contemplar el espectáculo, alargando un poco el stint para el disfrute del público, y teniendo que dedicar ciertos momentos a la refrigeración del coche. 

Todos los que tuvieron la oportunidad de disfrutar del evento salieron anonadados. Un monoplaza de combustión pura, un sonido espectacular, de los que ya no hay en la F1 moderna, un ambiente increíble con invitados del nivel del piloto español de MotoGP Marc Márquez. Sumando todo queda un evento espectacular, y que ha mostrado la cantidad de gente que un evento de F1 puede mover en Madrid, y que puede servir para estimaciones de cara al posible gran premio en la capital.

Checo con la prensa

En un fin de semana sin la presión de un Gran Premio, el mexicano se tomó un respiro y visitó Madrid. Antes de montarse en los poderoso RB7 y RB8, los monoplazas con los que Sebastian Vettel ganó los Mundiales en 2011 y 2012, el piloto recibió a un grupo de medios,

“Las cosas se han complicado por diferentes factores, es duro lo que ha pasado en las últimas calificaciones”, admite el piloto, que se ha quedado fuera de la Q3 en seis de las diez carreras que lleva el Mundial. “Al final, en la Fórmula 1 solo importa como terminas en Abu Dabi [el último Gran Premio de la temporada]. No estoy segundo del Mundial por milagro, es porque he ganado carreras”, se reivindica con la mente puesta en el GP de Hungría del próximo fin de semana. “Voy carrera a carrera y ahora solo pienso en Hungría. Espero que podamos estar en el podio y acabar con dos buenas carreras antes del verano. El objetivo mínimo es el subcampeonato”.

Más allá de las pistas, Pérez mira al futuro con ilusión, con su familia como eje central. “Quiero apoyar a mis hijos en todo lo que hagan, ya sea futbolistas, golfistas o incluso pilotos”. También su faceta empresarial. “Hay muchos planes que me ilusionan y uno de ellos es tener mi propia marca de tequila”, señala el mexicano, originario de Jalisco, la tierra natal de esta bebida.

Pérez, que suma 31 podios y seis victorias en su carrera, es el único piloto latinoamericano de la parrilla actual. Preguntado sobre si el pasaporte pesa en la Fórmula 1, su respuesta es rotunda: “Si. Nosotros tenemos que salir de nuestro país muy jóvenes, a los 12 o 13 años ya tienes que estar en Europa. Si llegas más tarde todo se hace muy complicado. Por eso es tan difícil hoy en día para los pilotos latinoamericanos, irte tan joven de tu país es muy duro” La recompensa a su sacrificio ha llegado ahora, cuando es considerado uno de los mejores deportistas latinoamericanos y, posiblemente, el número uno en México. “Tengo la fortuna de tener mucho apoyo pero también mucha exigencia. No es fácil cargar a tu país en tus hombros. Pocos pilotos viven ese fanatismo por parte de sus países. Tu resultado marca el ánimo de muchas personas un domingo en casa y no es fácil lidiar con eso”.

Aunque no tenga un rival latinoamericano, Pérez disfruta del ‘duelo hispanohablante’ ante Fernando Alonso y Carlos Sainz. “Estamos en un gran momento, con tres pilotos del mundo hispano en el top 5. No veo la razón para comparar a Fernando y Carlos. España debería aprovechar el gran momento que tiene con estos pilotos y disfrutarlos más porque este es un momento que quizás no se repita en el automovilismo español. Eso sí, espero que el latino que acabe por delante en el Mundial sea el mexicano”.