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Carles Castillo: «El teatro de la vida es todo”

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Carles Castillo (Valencia, 1959) es sencillamente un maestro de la escena. Icono eterno de la improvisación teatral, observa la vida siempre “de manera muy positiva”, pero con realismo. Y eso que sus ficciones son todo un referente.

@jorgegpalomo

El actor, cómico, mimo y veterano nombre propio de las tablas –mención especial a la compañía “Imprebís”- está en la cartelera con varios espectáculos de éxito y ha publicado su libro más personal: “Castilladas”. Reflexiones (¡y flexiones!) que revelan la sabiduría y bondad de Carles Castillo para transitar por el teatro de la vida. Se abre el telón… ¡Bienvenido a La Mirada Norte!

¿Quién es Carles Castillo a estas alturas del espectáculo?

Creo que soy lo más parecido a lo que quiero ser. Me explico: con el tiempo estoy llegando a la conclusión de que esto es lo que más me gusta en la vida; es decir, vivir casi encima de un escenario. Y a estas alturas y anchuras sí creo que estoy en un momento muy creativo en todos los sentidos.

¿Cómo te gusta mirar la vida, amigo?

Tendría que limpiar las gafas del pasado para ver el futuro con más claridad. La verdad es que la vida siempre la he visto de manera muy positiva, pero sin engañarme pensando que todo sale, fluye, etcétera. Creo que uno tiene que darle forma a su vida con el paso de los días. Despertar cada día es un regalo; y cada noche me pongo nervioso pensando en el regalo del día siguiente…

¿Qué significan para Carles Castillo el teatro, la comedia, la “impro”?

Significan mi forma de vivir. El teatro, la comedia, el drama y la improvisación son el combustible que me hacer estar cada día en marcha y no bajar la guardia.

Eres uno de los grandes maestros de la improvisación teatral… ¿Cómo brota ese talento para crear historias?

Gracias por lo de “maestro”: creo que maestra es la vida. Y yo solo me copio de lo que me da la vida y la experiencia de cada día, de tantos años, tantos países, tantas culturas. Son mi alimento y punto de partida para crear. Luego, tú le das la vuelta a las cosas y creas tu propio estilo de trabajar…

Vamos con el libro: ¿qué son las “Castilladas” (Ed. Edeta) y por qué leerte?

“Castilladas” es una recopilación de experiencias y emociones almacenadas en la caja de los recuerdos, donde ya tenía que quitarles el polvo. Tenía que publicar mis castilladas. Son reflexiones sobre muchas cosas de la vida como las veo yo: con mi cariño, locura, surrealismo, etcétera. También hago un repaso de textos que escribí hace muchos años y experiencias en la vida que me han marcado mucho. Tienes que leerlo porque creo que te hará reflexionar en tono de humor.

(“Castilladas” se presentó en la SGAE de Madrid el pasado 10 de mayo de 2022.)

Tu gran feudo: Imprebís. ¿Cómo definirías este templo teatral?

El teatro de la vida es todo: tanto Imprebís como mis propias producciones, que llevo por medio mundo. Lo defino como una forma de compartir mi vida y mis emociones, el humor, la música…

¿Vivimos buenos tiempos para el arte y la “impro”?

Sí, creo que vivimos buenos tiempos, sobre todo después de la pandemia porque todos tenemos ganas de hacer arte y seguir viviendo de ello. Nosotros fuimos los pioneros de en traer la improvisación a España y, luego, como es normal y muy positivo, han nacido muchos grupos de improvisación de los cuales siguen los que se han formado constantemente y no han dejado de trabajar.

Funciones en cartel: “Por los pelos”, “Imprebís”, “Descarados” de Darío Fo… ¿Cómo estás viviendo este momento tras la pandemia?

Sí, en cartel tenemos varios espectáculos: “Por los Pelos”, “Imprebís”, “Heredarás la lluvia” y esta última de Darío Fo: “Descarados”. La verdad: vivo la vida con muchas ganas de hacer cosas y recuperar otras que no me dan tiempo.

¿Se me olvida algo clave, amigo? ¿Acaso el curso “Improverano”?

¡Claro, “Improverano” no puede faltar! Ya son veinte ediciones y todo el mundo lo espera en agosto para pasar una semana de convivencia espectacular en Valencia donde llegan personas de fuera de España también. ¡Toda una experiencia!

Una reflexión final a modo de “castillada”…

Castilladas, flexiones y reflexiones… ¡No se te olvide vivir cada día!