¡Campeonas del Mundo! De amateurs a estrellas… y un beso
Si, un beso que casi lo estropea todo, cuando de lo único que se debía hablar es de una hazaña en la que muy pocos creían si nos atenemos a la historia pasada y reciente del fútbol femenino es nuestro país.
Manuel Vega
Hoy nos hemos despertado con las portadas de todos nuestros medios de comunicación con esa imagen, o los comentarios en las radios, con esa foto de Luis Rubiales besando en la boca a la jugadora Jenni Hermoso en el acto protocolario de la entrega de medallas. Una imagen que ha dado la vuelta al mundo y ha sido recogida por toda la prensa mundial.
Un hecho que ha sacudido hasta la escena política. Desde políticos a organizaciones que defienden los derechos de la mujer piden que deje el cargo. El Ministro Iceta, responsable del deporte, fue categórico en directo, en RNE, a primera hora: “Es inaceptable”. Y no digamos las redes sociales. Ardían desde ayer y pedían en masa su dimisión.
No es la primera vez que es noticia el Presidente de la Federación. Los lectores de ‘El Confidencial’ han seguido con detalle otras controversias sacadas a la luz por sus redactores aunque no considero que sea el momento de reproducirlas.
La idea era centrarse en la hazaña conseguida por nuestras jugadoras después de unos años en los que han conseguido, con un esfuerzo extraordinario, ser consideradas profesionales y no tener que compaginar sus deseos deportivos con otras tareas, ya sean domésticas, profesionales o, simplemente, educativas si correspondían con su edad.
Aunque después de ganar el Mundial son muchos los que se suben al carro, empezando por quienes viajaron hasta Sidney para salir en la foto, solo quienes llevan años reivindicando el fútbol jugado por mujeres saben quiénes y, sobre todo, quiénes no, están detrás de este éxito: los clubes. Desde los más modestos a los más profesionales.
Tuvieron que realizar un motín que a varias de ellas les ha bajado de la selección en esta ocasión. Pero la vida sigue y Jorge Vilda, el seleccionador y responsable de las decisiones tomadas con las castigadas y las perdonadas, ha rehecho un equipo muy cohesionado que, este último mes, se ha comportado como un gran equipo y que, incluso, en la victoria, se han acordado de todas sus compañeras que les han hecho llegar hasta la cima.
Exceptuando el tropiezo ante Japón, del que no en vano Vilda asumió toda la responsabilidad, no ha habido una selección mejor que España. Desde la guardameta Cata Coll, quien precisamente tras la mencionada goleada arrebató el puesto a Misa, a Ona Batlle, Irene Paredes, Laia Codina, Mariona Caldentey, además de las galardonadas Salma Paralluelo y Aitana Bonmatí, con una mención muy especial para las madridistas Olga Carmona, quien al término del partido conoció el fallecimiento de su padre, y Tere Abelleira, sin olvidarnos de Jenni Hermoso, Esther González, Alba Redondo… y con una Alexia Putellas a la que el Mundial le cogió sin haber recuperado el ritmo de competición tras su grave lesión.
Volviendo a lo que nos debe importar, hemos visto un deporte diferente en est en las que es posible e Mundial Femenino. Es un fútbol “amable”, muy vistoso y nada que ver con lo que ha evolucionado el masculino, siempre excesivamente duro, lesionando en cada partido a un contrario, simulando en todas las ocasiones en las que es posible, o no, protestando a los árbitros e, incluso, acosándoles… Lo último fue la fuerte protesta de Xavi, entrenador del Barça, contra el nofutbol y la dureza del Getafe y de Bordalás, su entrenador.
La dureza del “macho alfa” del fútbol masculino o la belleza y sutiliza del femenino. Muchos son los que han disfrutado (más de 5 millones de espectadores en televisión el domingo a las 12 de la mañana) de esta hazaña y más si pensamos que las selecciones sub 17 y sub 20 también son Campeonas del Mundo.