Así funcionan los radares de ruido que ya están operativos en Madrid
La ciudad de Madrid ya cuenta con radares de ruido en distintos puntos de la ciudad para controlar la contaminación acústica provocada por el tráfico. Estos dispositivos permiten detectar vehículos que superan los niveles de sonido permitidos, especialmente en zonas residenciales y áreas sensibles.
LMN
Madrid ha comenzado a utilizar radares de ruido en varios puntos de la ciudad como herramienta para reducir la contaminación acústica generada por el tráfico rodado.
Se trata de una tecnología que permite identificar vehículos que emiten un nivel de sonido superior al permitido, una problemática especialmente habitual en motocicletas, coches con escapes modificados o aceleraciones bruscas.
Estos radares funcionan mediante micrófonos de alta precisión capaces de medir los decibelios que genera un vehículo cuando circula. El sistema puede apoyarse en cámaras para asociar el ruido detectado a un vehículo concreto, lo que facilita la labor de control y seguimiento por parte de los servicios municipales.
Por el momento, muchos de estos dispositivos se encuentran en fase de prueba o control, sin carácter sancionador automático. No obstante, su uso permite localizar puntos con elevados niveles de ruido y planificar controles específicos de la Policía Municipal.
La normativa vigente ya contempla sanciones por exceso de ruido, con multas que pueden ir desde los 90 hasta los 600 euros, en función de los decibelios superados y de lo que establezca la ordenanza municipal, independientemente de que exista o no un radar acústico en la zona.
La implantación de estos radares responde a una demanda vecinal creciente, ya que el ruido del tráfico es una de las principales fuentes de molestias en la ciudad, con efectos directos sobre el descanso y la salud. Madrid se suma así a la tendencia de otras grandes ciudades europeas que han comenzado a emplear este tipo de tecnología para mejorar la calidad de vida urbana.