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Amede, la solución invisible que protege tu hogar del calor

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En urbanizaciones como La Moraleja, El Encinar o Fuente del Fresno, donde las fachadas acristaladas y grandes ventanales son parte del diseño habitual, controlar el calor sin renunciar a la luz natural se convierte en un verdadero desafío. En ese contexto, Amede ofrece una solución innovadora, elegante y eficaz: láminas solares de control térmico que se aplican directamente sobre el cristal.

Estas láminas, prácticamente invisibles a simple vista, actúan como un escudo protector que rechaza hasta el 80% del calor solar, permitiendo mantener una temperatura interior más agradable sin necesidad de abusar del aire acondicionado. Esto no solo supone una mejora en el confort, sino también un importante ahorro energético y, por tanto, económico.

El principio es sencillo pero muy eficaz: las láminas solares Amede se instalan sobre los cristales existentes y filtran la radiación infrarroja, que es la principal responsable del aumento de temperatura dentro de las estancias. Al mismo tiempo, preservan la entrada de luz natural, evitando el efecto de “caja cerrada” que generan muchas persianas o cortinas opacas.

Además del confort térmico, estas láminas ofrecen protección frente a los rayos ultravioleta, lo que ayuda a conservar en buen estado muebles, cortinas, suelos de madera y obras de arte, especialmente en viviendas expuestas al sol durante muchas horas al día.

Una de las grandes ventajas del sistema que propone Amede es que la instalación no requiere obras, no genera ruidos ni residuos, y se completa en apenas unas horas. Por ello, es una solución especialmente valorada en residencias particulares, clínicas, oficinas o centros educativos que buscan ganar eficiencia energética sin alterar su estética ni interrumpir su actividad.

En palabras de los responsables de la marca: “No vendemos láminas, vendemos bienestar. Nuestro objetivo es ayudar a que las casas y negocios estén más protegidos del sol, sin renunciar a su diseño ni a la luz”.

Cada vez más propietarios de viviendas en urbanizaciones del norte de Madrid apuestan por esta solución. No solo por la sensación térmica inmediata que se percibe tras la instalación, sino también por el ahorro progresivo en la factura eléctrica y la sensación de control sobre la temperatura interior.

Amede ofrece asesoramiento personalizado, estudios térmicos sin compromiso y una amplia gama de láminas adaptadas a las necesidades de cada espacio. Ya sea para una sala con orientación sur, un despacho con exceso de luz directa o una buhardilla que se convierte en un invernadero en julio, hay una solución a medida que mejora el confort sin alterar la estética.